La campaña de excavación en el castro ribadense de As Grobas comienza a dar resultados. El equipo que trabaja en la zona desde hace dos semanas, dirigido por Emilio Ramil, ha sacado a la luz los primeros restos de cerámica, 27 fragmentos que aparentemente pertenecen a la época romana. Fueron hallados en el foso del yacimiento, en una zona donde se aprecian restos de derrumbe de la muralla. Las catas todavía no se han iniciado en la corona del castro, donde se encuentras las viviendas, y donde previsiblemente saldrán a la luz gran cantidad de restos.
La importancia del hallazgo radica en que son los primeros fragmentos que se descubren en As Grobas, donde nunca se había realizado una excavación arqueológica. El objetivo es determinar la importancia del yacimiento para valorar si se hace una intervención mayor.
El trabajo sigue centrándose en el foso interior -hay dos y tres parapetos-. «La próxima semana dispondremos de más datos que nos permitirán comenzar a definir cronologías. Lo que sí sabemos ya es que el foso es espectacular. Entre la muralla y lo excavado en la tierra llevamos ya unos ocho metros de profundidad. Pero no acaba ahí. Hay un derrumbe importante que nos lleva a pensar que el foso tiene más profundidad. El castro estuvo amurallado y probablemente fue derruido para aprovechar las piedras para viviendas», apuntó Emilio Ramil.