«Es incomprensible que el castro de Baroña no tenga un plan de conservación y mantenimiento»
BARBANZA
El arqueólogo Anxo Concheiro fue el último que llevó a cabo trabajos en el castro sonense de Baroña, entre 1994 y 1996. Efectuó labores de acondicionamiento y consolidación, así como un registro planimétrico con dibujos a escala y una diagnosis de su estado: «Baroña es un yacimiento que sufre mucho, tanto por su situación geográfica como por el elevado número de visitas que recibe, por eso es fundamental actuar sobre él siempre».
Concheiro afirma que las actuaciones desarrolladas a mediados de los ochenta por Francisco Calo «salvaron el castro, que estaba en un estado comatoso, y fueron decisivas para su supervivencia». Sin embargo, señala que este yacimiento, al que no duda en calificar como «uno de los iconos de Galicia», necesita mucho más. El arqueólogo sentencia: «Es incomprensible que no tenga un plan de conservación y mantenimiento».
Anxo Concheiro define Baroña como una construcción «monumental. Es un caso único de integración, de simbiosis entre yacimiento y paisaje». Además, destaca los valores de sus características constructivas, propias de la arqueología castreña del noroeste.
Entre los elementos subraya su triple encintado de muros paralelos y la unión, mediante escaleras, de las zonas norte y sur del poblado. El arqueólogo dice que cuando efectuó los trabajos actuó con perspectiva de futuro, pensando en la posterior puesta en valor de Baroña. Bajo su punto de vista «es una pena que con el polo de atracción que supone, la gente no reciba más información sobre lo que ve y no disfrute más con los restos. La información que tiene Baroña no llega al gran público».
Puesta en valor
Concheiro, que conoce la magnífica estructura sonense palmo a palmo, tiene claro qué debe hacerse para que este legado de los antepasados barbanzanos sea valorado en su justa medida: «El futuro de Baroña pasa por la puesta en valor del yacimiento y por la creación de un centro de interpretación a su lado».
El arqueólogo entiende que el actual recinto sobre el castro, emplazado en el casco urbano de Porto do Son, no cumple las funciones que debiera porque está alejado.
Pero, de manera fundamental, Anxo Concheiro insiste en la necesidad de proteger Baroña: «Todas sus estructuras tienen elementos de conservación, pero ninguna es eterna». Por eso, subraya la necesidad de diseñar un plan de mantenimiento.