Ambos municipios comparten la tradición del encaje de bolillos, además de una historia marinera
12 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.El Concello de Camariñas analiza la posibilidad de realizar un hermanamiento con el municipio italiano de Offida, situado en la zona centro del país, en la costa oriental. Offida es famosa por su encaje de bolillos, una tradición que hunde sus raíces en el siglo XV. Un monumento en una de las principales zonas de la localidad está dedicado a las palilleiras, y también hay un museo que recoge todas las características de esta tradición.
Fue el Ayuntamiento de Offida el que se puso en contacto con Camariñas para iniciar los trámites de acercamiento. «Estamos mirando o tema, e a ver que facemos. Todo empezou polo tema do encaixe. Nós, de momento, estamos interesados», explicó ayer el alcalde, Manuel Valeriano Alonso de León.
Offida es un municipio más o menos equiparable a Camariñas, ya que tiene 5.344 habitantes (en el municipio de la Costa da Morte hay 6.207) y la superficie es de 49,2 kilómetros cuadrados (51,7 en el caso local). Pertenece a la provincia de Ascoli Piceno, en la región de Marche, y pese a su proximidad al mar, está situada a 293 metros sobre su nivel.
Posee una historia milenaria y rica en patrimonio, y su iglesia de Santa Maria della Rocca está considerada una de las principales manifestaciones arquitectónica de todo Marche. Pero lo que más la distingue es el encaje, denominado merletto en italiano, una tradición que se transmite «de generación en generación», según detalla la web de turismo municipal. Siempre ha estado ligado a las mujeres, lo que generalmente ocurre en todos los demás lugares en los que se conserva esta artesanía. Desde hace treinta años, existe una cooperativa dedicada a la producción y venta de sus productos. Y desde hace diez, en agosto se celebra una especie de competición para ver quiénes son las mejores encajeras o cuál es el producto mejor elaborado. El premio se denomina Fusello D'Oro .
Al igual que en Galicia, en Offida venden este trabajo destacando que lo que les llama la atención a los visitantes es la rapidez con la que las palilleras mueven sus manos y los palillos.
Si finalmente cristaliza este hermanamiento, será el segundo en muy breve espacio de tiempo, tras el realizado con la villa de Ingenio (Gran Canaria) en el mes de junio. El encaje fue también el reclamo, pero para que las autoridades, técnicos y palilleiras locales les explicasen la manera de promocionarlo, dado que allí existen otro tipo de usos textiles (calados) que precisan de desarrollo.
Hace seis años, desde algún sector municipal se sondeó la posibilidad de buscar un hermanamiento con la tranquila villa de Camaret, en la Bretaña francesa, pero al final quedó en nada. Y desde hace más de una década, existe una relación consolidada con Novedrate, gracias a la participación en la Mostra do Encaixe y los viajes a este municipio italiano.