El Calvo Xiria consiguió ayer una victoria holgada (30-23), ante el Base Oviedo, en su partido de la Primera División Nacional de balonmano.
Los carballeses fueron superiores, sobre todo en el segundo tiempo, gracias a la seguridad de la defensiva y a la gran actuación del portero Iago, contra el que se estrellaban una y otra vez las acciones ofensivas de los ovetenses.
La primera mitad estuvo muy igualada con diferencias máximas de entre dos y tres goles a favor del Xiria. Ya en el segundo tiempo, empezó a aflorar la mayor capacidad de los locales, que acababan los ataques con goles, bien en juego o desde los siete metros. El extremo Alberto Salgado, a parte de estar muy acertado en la ejecución de las penas máximas, hizo inútil la altura de los defensores visitantes a los que mareaba constantemente, entrando por el flanco derecho. La explosividad de Chimpo y Pablo en las rotaciones ofensivas y las aportaciones del lateral Ángel llegando desde atrás hicieron el resto. El Xiria circulaba el balón con mucha más fluidez y se replegaba con velocidad en defensa, mientras que los hombres altos del Oviedo, sobre todo Cancio y Chema, empezaban a perder los nervios y cometían errores infantiles. Dos golazos de Chimpo casi seguidos, en el ecuador del segundo tiempo, encendieron los ánimos de los dos centenares largos de espectadores que había en el pabellón de la zona escolar y dejaron a los ovetenses estancados en los 17 tantos, mientras el Xiria abría hueco, hasta lograr la máxima ventaja del partido (28-20). Al final, los visitantes tuvieron una mínima reacción y acabaron perdiendo por siete.