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Los bolillos tejen la lencería fina

Cristina Viu Gomila
Cristina Viu CARBALLO/LA VOZ.

CARBALLO

Palilleiras de Camariñas hicieron su primer sujetador íntegramente de encaje artesano para un francés que se lo regalará a su esposa por su cumpleaños

05 nov 2010 . Actualizado a las 13:30 h.

Después de cientos de años haciendo paños, pañuelos, sábanas y mantelerías, las palilleiras de Camariñas están iniciando el camino de la lencería. El culpable ha sido un cliente francés que pensó en hacerle un regalo único a su esposa.

Sin embargo, no ha sido la primera incursión en la elaboración de prendas íntimas. En la última edición de la Mostra do Encaixe, la presidenta de la asociación Palillada, María Rosa Liñeiro, ya expuso un tanga que vendió enseguida a un hombre como obsequio a su prometida. Para este año tiene pensado hacer un par más.

El sujetador, que sí es el primero que se hace enteramente de encaje bolillos, le fue contratado a la entidad después de que en otros establecimientos rechazaran el encargo. Estrella García Pasantes, que se ocupa del diseño de las puntillas, fue la artesana que realizó el fino encaje con el mejor hilo de algodón. Con ella colaboró la joven modista Carmén Méndez, vecina de Carantoña (Vimianzo), pero instalada en Camariñas.

El cliente, que quiere mantener el anonimato, está encantado con la prenda, que le ha costado más que un buen sujetador de uso diario, pero menos de la mitad de lo que se pagaría por uno de la prestigiosa marca La Perla. Eso sí, en este caso no hay ni habrá otro sostén igual y en su elaboración la veterana Chucha invirtió dos meses de su vida y toda la habilidad de sus ágiles dedos.

El cliente quedó tan encantado con la creación que lo primero que hizo fue ir a mostrarlo a todo el mundo a través del periódico. Su esposa aún no lo ha visto, tendrá que esperar unos días, pero es posible que hoy quede prendada del sujetador que la joven modelo Leticia Gómez Zas lució sobre las rocas de Reira desafiando al temporal. Quizá su silueta, con el cabo Vilán al fondo, inspire a otros maridos. En la asociación Palillada de la Rúa do Medio de Camariñas les están esperando con los bolillos a punto.