Por partida doble. Así se celebrará el San Fins do Castro de Cesullas (Cabana) este año. La primera fue el pasado 1 de agosto, como viene siendo la tradición, y la segunda, mañana mismo. Si el tiempo acompaña, unos 200 pequeños del CRA Os Remuíños, así como los niños de infantil del colegio As Revoltas, se acercarán en tren turístico, propiedad del Concello, hasta el Campo de San Fins. A mayores, podría contarse también con la presencia de otros pequeños, procedentes de Colegios Rurales Agrupados (CRA) de localidades próximas.
Las partes del San Fins de agosto se seguirán a pie juntillas (excepto la del vino, es de suponer) e incluso se incorporará una novedad, con un castañeiro profesional que llevará su locomotora-cocina hasta el centro de la celebración. Por algo es magosto y es la época.
El tren partirá de los centros, haciendo varios viajes, sobre las 10.45 horas. Una vez allí todos los romeiros, se desarrollarán varias actividades, con la colaboración de profesores y técnicos culturales del municipio. La jornada no solo incluye juegos populares sino que también recrearán, ataviados para la ocasión, ritos como el de la fuente de aguas milagreiras (se mojan paños en el agua, se pasan por las verrugas y se deja el paño allí). A las 12.00, como si fuese para la misa, sonarán las campanas de la ermita, se cantará el himno a San Fins (a cargo de un grupo de voluntarios cabaneses), se quemará el Santo de Pólvora y, por supuesto, «botarase o Berro Seco», algo que hoy es tradición, pero que le debe sus orígenes al sacerdote (y músico) Saturnino Cuíñas, fallecido hace años. Para terminar, el grupo Mamá Cabra ofrecerá un concierto de música infantil. Sobre la una de la tarde, los alumnos volverán a sus centros.
La recreación de San Fins «no verán de San Martiño» forma parte del programa cultural del Concello: Outono do Patrimonio. A música en Cabana de Bergantiños.