El concello homenajeó a Silvestre Castro y Eugenio Martínez
12 ago 2009 . Actualizado a las 11:58 h.El Concello de Curtis homenajeó ayer a dos de sus vecinos, Silvestre Castro y Eugenio Martínez, por haber hecho patria en la emigración. La entrega de las credenciales como Embaixadores de Curtis, distinción recogida en el reglamento de honores del ayuntamiento, se convirtió en un acto de reconocimiento al trabajo desarrollado por los galardonados, que llevaron el nombre de su tierra bien lejos.
El primero, Silvestre, a Barcelona, donde regenta Casa Castro, un lugar de culto de la cocina gallega, y preside la Enxebre Xuntanza do Percebe, asociación que la Navidad pasada reunió a 2.000 empresarios gallegos en la Ciudad Condal y les sirvió de postre... queixo de Curtis. El segundo, a Buenos Aires, donde fue empleado del pentacampeón del mundo de fórmula 1 Fangio, se hizo propietario de aparcamientos y de uno de los mejores talleres de automóviles, además de presidir la Unión de Residentes de Curtis.
La entrega de las distinciones estuvo presidida por el conselleiro de Presidencia, Alfonso Rueda, que recalcó el mérito de los agasajados, y citó en la Casa da Xuventude de la localidad a las autoridades locales, familiares y amigos.
Una vez ya embajadores, Silvestre Castro y Eugenio Martínez se sumaron a la comida que se celebró en su honor en el salón multiusos, que reunió en torno a la mesa a unos ochenta comensales. Javier Caínzos, alcalde de Curtis, agradeció a ambos que, a pesar de la lejanía, nunca hubieran olvidado sus orígenes.