La diseñadora Carmen Quiroga dirige esta marca junto a su hermana
16 may 2011 . Actualizado a las 12:01 h.En el taller de No Sin Valentina se trabaja estos días a pleno rendimiento. Las primeras comuniones están a la vista y se trata de uno de los períodos de máxima producción de esta pequeña firma coruñesa. Al frente figura la diseñadora Carmen Quiroga, la persona que inauguró la marca en el 2007. «Al terminar mis estudios empecé con ropa de señora, pero pronto comprobé que a mí lo que me iba de verdad era el tema niños -recuerda la diseñadora-. Me puse a ello y fuimos creciendo poco a poco». Esa expansión, incluye a Alicia, la persona que se encarga de coser, y desde hace apenas una semana, su hermana Camino: «Ella se encarga de los números básicamente».
Queda por citar en el equipo a la pequeña Carmen, hija de la impulsora. «Es nuestra modelo oficial, con la que probamos toda la ropa que luego lanzamos», señala, mientras la niña se ríe, encantada de su papel en la empresa familiar. Las cuatro pretenden vestir a todas aquellas niñas que deseen ir lo más guapas posible a las próximas fiestas. «Nosotros nos centramos en celebraciones -precisa Carmen Quiroga-. Hacemos ropa para comuniones, bautizos, vestidos de arras, etcétera. Pretendemos lanzar ropa especial, con un toque romántico y que luego puedas seguir utilizando».
Todos estos modelos salen de las máquinas de coser que funcionan en una entreplanta del pasadizo de Pernas, un pequeño local que empieza a quedarse escaso ante el nivel de producción. «Sí, tenemos que crecer, pero tampoco quiero que esto se me escape de las manos. Aquí funcionamos muy bien y tenemos todo muy estructurado», explica.
Encargo
En No Sin Valentina se trabaja por encargo. «No tenemos stocks -puntualiza Carmen-. Las clientas vienen, eligen, se le toman medidas a los niños, se les hace una prueba si hace falta y, cuando está rematado el vestido, se entrega». Pero su ámbito no se reduce a la ciudad. «Nos hacen pedidos por Internet desde sitios como México o Suiza. En España nos piden mucho de Murcia».
Recientemente, tuvieron un estand en la feria Madrid Novias. «Estuvimos en Ifema y para nosotros fue una experiencia muy positiva, porque hicimos muy buenos contactos y a la gente le encantó la colección por diferente, por la calidad de los acabados. Allí nos decían que se notaba que éramos del norte», apunta.