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El atletismo urbano echa raíces

Pablo Gómez Cundíns
Pablo Gómez REDACCIÓN/LA VOZ.

DEPORTES

Más de dos millares de atletas consolidan en solo cuatro ediciones una carrera popular que ayer se vio desbordada por los participantes de menor edad

11 oct 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Hace aproximadamente tres años, una iniciativa de la Federación Gallega de Atletismo con cuerpo de prueba pedestre se ganó unos setencientos adeptos. Pocos, por aquel entonces, pensarían que en apenas cuarenta meses, aquella carrera llamada A Coruña 10 iba a crecer tanto que se iba a convertir en un referente en Galicia. Aquellos diez primeros kilómetros de vida en el año 2007 fueron recorridos, arropados y bendecidos por los mejores fondistas de Galicia. Ayer, A Coruña 10, contó con 2.200 participantes, de los más de tres mil inscritos. Fue la cuarta edición.

El recorrido, que transcurría por el incomparable marco del paseo marítimo coruñés y los cantones, invitaba, como la tregua climatológica, a la participación y disfrute de un evento que permite la masiva participación de deportistas no profesionales.

Galicia estuvo representada, no solo por los mejores atletas de la distancia, sino por todos aquellos aficionados que demostraron ayer que se encuentran sobradamente preparados para afrontar este tipo de eventos. Las incidencias médicas no fueron más allá de algunas reacciones alérgicas al comienzo de la prueba. Un servicio de fisioterapia colaboró en el alivio de los males temporales contraídos en el transcurso de los diez mil metros.

En la línea de meta-llegada en los cantones se reunieron multitud de caras conocidas del deporte coruñés, pero no solo del atletismo, sino de otras disciplinas como fútbol sala o baloncesto.

La jornada no cesó en su intensidad, ya que al término de la carrera popular y campeonato gallego sénior, promesa, júnior y veterano; la recta del Obelisco a Correos fue parte del escenario donde se celebraron otras pruebas a mayores, con distancias adaptadas: las de benjamines, alevines, infantiles, cadetes, juveniles y pitufos.

Dos salidas consecutivas

Precisamente, la flexibilidad en la inscripción de los más pequeños facilitó una participación masiva. Más de 250 niños (una cifra que llega a triplicar incluso la registrada en años anteriores) se dieron cita en la línea de salida, por lo que la organización, a buen criterio, optó por duplicar la salida y distribuir a los jóvenes corredores en dos grupos por edades. Primero salieron los niños nacidos en los años 2003 y 2004. Después, los correspondientes al año 2005 y posteriores.

En una ocasión festiva de tal calibre, los premios en metálico y obsequios a los participantes son solo una guinda a una excelente jornada que se prolongó casi hasta las tres de la tarde. Alguno de los que ayer portaban dorsal ya aventuraban una posible participación en la próxima edición de A Coruña 10.