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Cobo sigue en sus trece

mariluz ferreiro REDACCIÓN / LA VOZ

DEPORTES

El líder afronta la última etapa de la Vuelta con la misma ventaja sobre Froome

11 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Dicen que su insaciable hambre caníbal llevó a Eddie Merckx a esprintar una pancarta de Comisiones Obreras en Mieres, Asturias. Unos por ambición. Otros por pura necesidad. Porque ayer Chris Froome soltó un latigazo creyendo que estaba ante el último esprint bonificado y que allí podía limar el margen que lo separa del maillot rojo de Juanjo Cobo. Pero no había botín. Era la pancarta que marcaba 20 kilómetros a meta. Otro error del Sky. Cuando llegó el esprint de verdad, cuya ubicación habían cambiado los organizadores a última hora, fue Wiggins el que arañó 2 segundos después de que Sastre ya hubiera robado 4. No hubo bonificaciones para Froome ni apuros para Cobo. El cántabro llega a la última etapa en sus trece. Trece segundos sobre el aspirante. Esa mínima diferencia dará hoy un extra de tensión a lo que debería ser el paseo triunfal del vencedor, con 95,6 kilómetros entre el Circuito del Jarama y el podio de La Cibeles. Por eso en el Geox contienen la euforia y piden prudencia.

En la meta de Vitoria, con todos pendientes del maillot rojo, Daniele Bennati levantó los brazos. El italiano del Leopard se impuso en el esprint masivo y firmó su segundo triunfo en esta edición de la Vuelta después de haber navegado en la escapada del día junto a otros 26 corredores.

Bennati dio tiempo a Cobo y Froome, que no se separaron en la subida a Urkiola, el último escollo importante que se le presentaba en el recorrido al ciclista del Geox, pero una ascensión que estaba lejos del final, demasiada distancia para que el Sky lanzara un ataque demoledor que rompiera la carrera.

Si hoy en Madrid se registra un cambio de líder en la clasificación, la Vuelta vivirá una jornada totalmente atípica, que no será fiel a la historia de la carrera, a los precedentes, ya que nadie derroca al rey en su supuesto día de gloria. Y si se impone Cobo, como marca el guion, la victoria será ajustada, pero no estará ante el margen más estrecho con el que ha contado un ganador de la ronda española. Ese honor corresponde a Caritoux, que en la edición de 1984 superó a Alberto Fernández en la general por seis segundos.

Cobo y el Geox se han mostrado extremadamente sólidos. Froome, que no se distingue por sus cualidades de velocista, no ha encontrado resquicios ni en los esprints bonificados ni en las subidas ni en la línea de meta. El británico nacido en Kenia asegura que no se ha rendido todavía, que su obligación es buscar también fortuna en la última etapa de la carrera. Pero parece haber quemado su último cartucho en la subida de Peña Cabarga, en aquel duelo memorable que resume toda esta Vuelta. En principio solo un imprevisto privará a Cobo de una resurrección por todo lo alto.