Los distintos observatorios económicos y los datos estadísticos que día a día se van conociendo del 2008 agudizan la sensación de desaceleración y crisis económica en nuestro país. Una situación que se puede percibir en las comarcas de Deza y Tabeirós-Terra de Montes, con empresas en quiebra y parón inmobiliario y de la construcción. Y los últimos datos difundidos por el Ministerio de Vivienda, en este caso relativos al segundo trimestre del año en cuanto a los precios del suelo urbano, confirman esa tendencia de crisis.
La caída del precio del suelo urbano se situó en más de un 28% interanual, es decir, entre junio del 2007 y junio del 2008 en los municipios pontevedreses situados entre los 10.000 y los 50.000 habitantes, es decir, donde se sitúan Lalín y A Estrada. En el segundo trimestre de este año el precio medio del metro cuadrado de suelo urbano se situó en 213,5 euros, frente a los 299,1 en el mismo período del 2007. Si el bajón interanual es espectacular, también se agudiza la desaceleración del precio en lo que llevamos de ejercicio: en el primer trimestre la media era de 243,6 euros y ahora de 213,5, es decir, una reducción de casi el 14% en tan solo tres meses.
La estadística presentada ayer por el Ministerio de Vivienda no recoge datos del segundo trimestre del año para los municipios pontevedreses con una población entre 5.000 y 10.000 personas, donde se situarían Silleda y Vila de Cruces. Hay que recordar que en el primer trimestre se había producido un bajón considerable en el precio interanual por metro cuadrado de suelo urbano, al caer desde los 192,4 euros a los 118,4 entre marzo del 2007 y el mismo mes del actual ejercicio. También sirva como dato el bajón del 38,4% del primer trimestre del 2008 respecto al último del pasado año.
Por último, para los municipios de 1.000 a 5.000 habitantes, entre los que están Agolada, Rodeiro, Dozón, Forcarei y Cerdedo, tampoco se facilitan datos estadísticos por parte de Vivienda. El primer trimestre del año sí aparece reflejado, con una media de 137,8 euros por metro cuadrado de suelo urbano.