Francia y Alemania cuadruplican el gasto español y han rebajado impuestos y reformado su mercado laboral
23 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Tras casi diez meses de caída ininterrumpida, las economías francesa y alemana, las locomotoras europeas, han comenzado a crecer. Ambos países han logrado corregir las cifras de paro y reactivar tanto la producción industrial como sus mercados exteriores. Oficialmente, ya no están en recesión.
En España, la situación es exactamente la contraria. El Gobierno de Zapatero se ha gastado 95.000 millones para contener la debacle económica, una cuarta parte de lo invertido por los Ejecutivos de Sarkozy (573.000 millones) o de Merkel (550.000). Pero el paro español es hoy 10 puntos mayor que hace dos años, la producción industrial del país ha caído un 50% y las exportaciones nacionales son ahora un 20% menores.
Un duro informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) concluye que la estrategia española ha sido la más cara y la menos eficaz de Europa. España es así el país del G-20 que más dinero público en porcentaje de su PIB ha destinado a planes de estímulo económico en el 2008, más de 30.000 millones. Sumadas las previsiones para el 2009 y el 2010, el gasto total será del 4,5%, solo superado por Arabia Saudí y Estados Unidos. Sin embargo, para el FMI, el paquete de medidas español se traducirá en un crecimiento de entre 3 y 9 décimas en el 2009, y de 0 a 1 en el 2010; es decir, en el mejor de los casos, un punto porcentual.
En Alemania, las medidas previstas para el trienio 2008-2010 suponen el 3,5% de su PIB, pero el impacto en su crecimiento será de 1,2 puntos este año y entre 3 y 9 décimas el próximo. En Francia, el Ejecutivo galo apenas destinará siete décimas de su PIB este año a medidas de estímulo económico y su impacto en el crecimiento será de 6 décimas en este ejercicio y de casi 5 en el próximo.
España, además, ha ido a contracorriente en sus esfuerzos presupuestarios, ya que se han concentrado en el año 2008, mientras que descienden en el 2009 y, por ahora, en el 2010 son prácticamente nulos. El FMI asegura que la mayoría de países del G-20 centrarán sus esfuerzos presupuestarios en el 2009 y el 2010.
La crisis le ha hecho pagar a las economías de todo el mundo sus excesos . Y en España estos excesos fueron mayores. El mercado laboral es uno de los más rígidos de Europa; el bum español de la construcción fue, junto al británico, el más escandaloso del Viejo Continente; el crecimiento trepidante del paro ha terminado de hundir el consumo y lastrar irremediablemente el crecimiento del PIB. El 40% de la economía nacional depende del turismo y del sector del ladrillo, justo los más dañados por el contexto de recesión internacional. Y casi otro 10% lo aporta la industria de la automoción, que además pesa un 20% en las exportaciones y que, actualmente, subsiste con ayudas públicas y pendiente de salvar posibles deslocalizaciones.
El peso del PIB francés o alemán está asentado en una industria más tecnológica y competitiva, con un potente músculo de servicios y sólidas exportaciones capaces de reaccionar con inmediatez a cualquier estímulo de la demanda internacional.
Francia y Alemania activaron medidas para flexibilizar el mercado laboral y mejorar el consumo de las familias. Los dos países rebajaron impuestos (un 15% del IRPF en Alemania y hasta un 60% para las rentas más bajas en Francia). La estrategia les funcionó. En España no se han tocado los impuestos para las rentas más bajas, pero el Gobierno acaba de anunciar que estudia una subida para las rentas altas.