Salgado negociará el pacto energético con el PP ante el fracaso de Sebastián y la reprobación de los empresarios

Miguel Á. Rodríguez REDACCIÓN/LA VOZ.

ECONOMÍA

Zapatero ha optado por relevar de esta tarea al ministro de Industria, al que las grandes firmas del sector achacan buena parte de la culpa en este bloqueo.

01 dic 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Economía, Elena Salgado, tiene desde esta misma semana el encargo directo del presidente Zapatero de sentarse a cerrar con el PP el pacto sobre la energía, una negociación que arrancó el pasado julio y que, hasta ahora, se mide por fracasos. El titular del Ejecutivo ha optado por relevar de esta tarea al ministro de Industria, Miguel Sebastián, al que las grandes firmas del sector achacan buena parte de la culpa en este bloqueo.

El pasado sábado, algunos de los 37 empresarios españoles citados en el palacio de la Moncloa para hablar sobre la crisis trasladaron a Rodríguez Zapatero su inquietud por el rumbo incierto del sector energético nacional. De una parte, el Gobierno no ha encontrado aún salidas equilibradas para el déficit de tarifa (diferencia entre lo que cuesta producir la electricidad y lo que los consumidores pagan por ella). Este déficit, que arrancó a principios de la década como fórmula para no trasladar a las familias subidas drásticas en el recibo de la luz, superará este año los 19.000 millones de euros, que el Gobierno está obligado a devolver a las eléctricas. El próximo 8 de diciembre finaliza el plazo de la primera colocación de esta deuda en los mercados, una emisión de 13.500 millones de euros que todavía no ha sido cubierta en su totalidad.

Por otro lado, la vicepresidenta Salgado deberá retomar ahora la negociación para acordar con el PP la próxima revisión del recibo de la luz, a partir del 1 de enero. El portavoz del PP, Cristóbal Montoro, pactó con el ministro Sebastián la congelación de las tarifas eléctricas en julio, contra la generalizada opinión del sector, que exige una subida en los recibos próxima al 30% en la parte regulada por el Gobierno.

Esta subida será el apartado más urgente en el pacto energético. Pero no el único espinoso. Populares y socialistas deberán ponerse de acuerdo sobre el polémico céntimo verde , una tasa propuesta para que el coste de las energías renovables no se cargue por entero sobre el recibo de la luz y sea también asumido por el resto de los sectores energéticos. Las petroleras ya le han declarado la guerra a la medida. Y el Gobierno está obligado a decidir con rapidez.

Como también deberá lidiar con el no menos arduo asunto del cementerio nuclear (almacén temporal centralizado). Hasta ahora Miguel Sebastián fue incapaz de imponer la localidad valenciana de Zarra ante el consejo de ministros.