Citroën descarta gastar 25 millones en la planta de Vigo para evitar el ERE

Manoli Sío Dopeso
M. Sío Dopeso VIGO/LA VOZ.

ECONOMÍA

La multinacional, que recibió 40 millones en ayudas de la Xunta, cree que la inversión no está justificada

12 ene 2011 . Actualizado a las 20:10 h.

Citroën no tiene previsto dar marcha atrás, pero el expediente de regulación de empleo (ERE) que planteó el pasado mes de diciembre en la planta de Vigo, en principio para casi toda la plantilla ( 7.000 trabajadores), no sería necesario si la multinacional francesa optase por una modernización de las cadenas de montaje. No va a ser así.

La dirección estima que la solución industrial al desajuste de carga de trabajo que se va a producir a partir de marzo entre la cadena de ensamblaje de los monovolúmenes (250.000 unidades en el 2011) y la encargada de las furgonetas (120.000 unidades) requeriría una inversión valorada en 25 millones de euros que considera inasumible.

Así consta en un documento sindical interno de UGT, repartido entre los trabajadores, elaborado tras la reunión mantenida entre la dirección y el comité de empresa de Citroën antes de las vacaciones de Navidad. «Dar una solución de tipo industrial a este proceso supondría una inversión de 25 millones de euros que no podrían ser amortizados en un plazo de tiempo razonable para que pudiera ser justificada», explica el texto sindical, que se remite a la información facilitada por la dirección de la planta de Vigo, una factoría que cuenta con un plan de ayudas directas de la Xunta dotado con 40 millones de euros a fondo perdido, para financiar los nuevos lanzamientos previstos en el 2012, en los que la multinacional ha invertido 1.060 millones de euros.

Arranca la negociación

Fuentes sindicales explican que la solución industrial al desajuste es una medida técnicamente compleja y costosa. Esta actuación permitiría el trasvase de furgonetas a la línea de montaje de monovolúmenes, que se va a ver fuertemente afectada por la caída de producción. Se trataba de evitar enviar a casa a parte o a la totalidad de los trabajadores de la gama C4 Picasso que son los que finalmente sufrirán el impacto del ERE, aunque el ajuste se haya planteado inicialmente para toda la plantilla.

Descartada la alternativa tecnológica, la dirección de Citroën y los sindicatos se sentarán esta mañana para negociar el impacto real de un ajuste temporal de empleo que cuenta con el rechazo del comité de empresa en pleno.

La medida propuesta tendría vigor desde el 1 de marzo del 2011 al 31 de diciembre del 2012, principalmente porque el problema de carga de trabajo está localizado en los 2.800 empleos adscritos a la cadena de montaje de los monovolúmenes.

La multinacional ha reconocido que el ERE está planteado para toda la plantilla porque no es posible distinguir nominalmente a los operarios que resultarían afectados. Citroën ha admitido que a medida que avance la negociación con el comité de empresa se irá limitando el número de afectados.

Así las cosas, empresa y sindicatos acuden hoy a la primera reunión de negociación pura y dura del ERE con posiciones distantes. Según Alberto Priego, secretario general del SIT, «hay tranquilidad, a la espera de los acontecimientos y del desarrollo de esa negociación».

El portavoz del principal sindicato con representación en la planta viguesa confía en alcanzar una reducción del impacto del ajuste.