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Salgado deja a la caja gallega a 700 millones de cumplir sus exigencias

Miguel Á. Rodríguez, Rubén santamarta REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

Novacaixagalicia situaría su «core capital» en el 8,7% si le permiten computar las provisiones

10 feb 2011 . Actualizado a las 15:42 h.

Elena Salgado enseñó ayer sus bazas. En una carta personal remitida por la tarde a los responsables de las patronales de las cajas y la banca (CECA y AEB, respectivamente), la ministra desveló sus nuevas exigencias de capital básico (core capital), que finalmente serán distintas para bancos y cajas, a pesar de las críticas de estas últimas por desvirtuar la competencia. Y, además, esos requisitos estarán en los máximos que había sugerido hace dos semanas Salgado. A los bancos les hará falta un 8% de capital. A las entidades no cotizadas o sin inversores privados que cubran al menos el 20% de su capital, y que además tengan una dependencia del mercado mayorista, se les reclamará un 10%. Esa última descripción, sin indicarlo, apunta directamente a las cajas.

Esa discriminación puede conllevar recursos, como los que ya han anunciado sindicatos (CC.?OO.) e incluso alguna caja (la catalana Unnim).

En su misiva doble, Salgado también define los elementos que las instituciones financieras podrán computar en el core capital, aunque entre las entidades existen todavía dudas de si las ayudas del FROB destinadas a provisiones contará o no para elevar esta ratio. Textualmente, ese core podrá incluir «capital, reservas, primas de emisión, intereses minoritarios, los instrumentos suscritos por el FROB y transitoriamente instrumentos obligatoriamente convertibles en acciones; además de activos inmateriales y ajustes por valoración minorados por resultados negativos y pérdidas».

Novacaixagalicia alcanzaría un capital básico del entorno del 8,7% si Economía confirma finalmente que las ayudas del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) y el resto de reservas destinadas tras la fusión a provisiones pueden contabilizarse como capital principal. En este supuesto, la entidad gallega estaría a unos 700 millones de euros de cumplir las exigencias de Salgado. Se quedaría a un punto y tres décimas.

Con este escenario, y siempre con datos a 31 de diciembre, que serán los que evalúe el nuevo decreto que definirá la reestructuración del sector, la caja situaría su segundo indicador de solvencia, el Tier 1, muy cerca del 10%, sensiblemente por encima del 8,5% exigido por las normas europeas, conocidas como Basilea III. Y la ratio BIS rondaría el 14%. Este indicador mide la solidez total del balance. Basilea exige un mínimo del 10,5% en el año 2019.

Cálculos similares han hecho ya otras entidades, como Caja España-Duero, otra fusión en el alero, como la gallega, que se quedaría en un 8,1% de capital computando las provisiones y el FROB.

El Banco de España también quiere exigir que las cajas revelen con exactitud sus datos de solvencia, incluso con una auditoría externa. Este examen del supervisor tendrá lugar con toda probabilidad a principios de marzo. En este supuesto, Novacaixagalicia saldría mejor parada, ya que es una de las entidades que más dedicó a saneamiento ante pérdidas futuras, mandato que recibió del propio regulador.

En realidad, la solvencia de la caja gallega podría ser mayor hoy día. Desde la fusión, la entidad ha vendido sus participaciones en dos firmas lusas, la petrolera lusa EDP (123 millones) y en la concesionaria de autopistas Brisa (otros 68,5). Y las sinergias de la alianza han reducido los gastos ordinarios, corregidos también a la baja por las primeras prejubilaciones.

Lo que más preocupa ahora en el sector son los plazos. Las cajas consideran muy difícil presentar un plan de recapitalización en solo 15 días tras la aprobación del nuevo decreto. Y la CECA le ha pedido al ministerio que amplíe al menos hasta diciembre el período válido para cumplir con las nuevas exigencias de capitalización.

Pese a esos números, la decisión que tome la caja (seguir como tal, emitir cuotas, bancarizarse...) para afrontar su futuro es aún una incógnita, porque sus gestores barajan todas las alternativas.