El portavoz de IU en el Congreso se ha definido como un «mero cartero» ya que el Movimiento 15-M ha sido desalojado de las Cortes por la Policía Nacional.
27 jul 2011 . Actualizado a las 20:05 h.Los «indignados» del Movimiento 15-M han entregado hoy en el Congreso de los Diputados un documento de siete folios, en el que recogen sus propuestas para cambiar el sistema político y económico, al que culpan de las actuales condiciones de vida de la población.
El escrito reúne las quejas y protestas recogidas durante la marcha que han recorrido más de trescientos pueblos de toda España el último mes.
La denominada «Marcha Popular Indignada» partió hace un mes dividida en siete columnas procedentes de Galicia, Murcia, País Vasco, Cataluña, Andalucía, Extremadura y Valencia y llegó el sábado a Madrid.
En el texto, dividido en varios apartados, los miembros del Movimiento 15-M denuncian la corrupción y la falta de democracia, la falta de transparencia política y económica, el caciquismo y la ausencia de participación ciudadana. Los problemas agrarios y ganaderos también tienen un apartado en el documento para llamar la atención sobre el pago al agricultor por debajo del coste de producción y censurar la imposición de cultivos por parte de la Unión Europea y las multinacionales o el uso de productos químicos, muchos de ellos altamente contaminantes.
Los «indignados» también lamentan la precariedad de los servicios públicos, la falta de servicios médicos en los núcleos pequeños de población, el cierre de escuelas, la carencia de centros culturales y bibliotecas o el mal estado de las carreteras. Otras de sus reivindicaciones se refieren a los problemas medioambientales derivados de la mala gestión de los residuos y la contaminación y la destrucción de acuíferos y cuencas fluviales.
Igualmente, los «indignados» expresan su preocupación por el alto índice de paro, la deslocalización de la industria hacia los núcleos urbanos y las dificultades de acceso a la vivienda. Los «indignados» concluyen diciendo a los diputados que el sistema político y económico actual es el culpable del «deterioro» de las condiciones de vida de la población en España y en el resto del mundo por lo que creen que «es necesario el cambio».
Desalojo
A primera hora de la mañana, la Policía Nacional ha empezado a desalojar a los «indignados» que estaban acampados en la plaza de Cánovas del Castillo (Neptuno), cercana a las Cortes. El desalojo «se está produciendo de forma pacífica», según ha dicho un portavoz de la Jefatura Superior de la Policía que ha añadido que el Servicio de Limpieza municipal está preparado para proceder a la limpieza de la zona. El grupo acampó tras la llegada el sábado a Madrid de la denominada «Marcha Popular Indignada», que partió hace un mes de Galicia, Murcia, País Vasco, Cataluña, Andalucía, Extremadura y Valencia.
Llamazares se convierte en cartero
El portavoz de IU en el Congreso, Gaspar Llamazares, ha entregado en mano al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, el documento del Movimiento 15-M en el que este colectivo recoge sus propuestas para cambiar el sistema político y económico.
Previamente, los «indignados» habían entregado este documento a un colaborador de Llamazares para que lo hiciera entrar en el Congreso, aunque advirtiéndole de que no se sienten representados ni por IU ni por ninguna otra formación política, según han explicado fuentes de Izquierda Unida.
En su segunda intervención en el pleno del Congreso que debatía el acuerdo de la Eurozona para el segundo rescate a Grecia, Llamazares se ha definido como un «mero cartero» que hacía entrega al presidente de dicho documento, sin la intención de obtener por ello rédito político y «sin intención de representar más de lo que representa IU-ICV».
También ha lamentado que en un día como hoy el Congreso haya parecido una «ciudadela fortificada», en alusión al fuerte dispositivo policial montado para impedir que los «indignados» que se han concentrado en la plaza de Neptuno pudieran acercarse a la Cámara Baja.
En su primera intervención en el pleno, el diputado de IU ha definido el acuerdo europeo y el propio debate como una «metáfora de la impotencia de la política» no sólo en Europa sino en el propio Congreso de los Diputados, «impermeabilizado para que las voces de la indignación no lleguen demasiado cerca».