El delantero dice que es fácil pitar ante 20.000 aficionados y que contra doce es difícil jugar
FERROL
El delantero Javi Rodríguez se mostraba especialmente enfadado al final del encuentro de Málaga, no solo por su expulsión sino por todo lo que sucedió en el encuentro: «¿Qué porqué me expulsó? pues le dije al línea que se había cargado el partido y al árbitro le comenté si por eso me iba a expulsar».
El delantero racinguista declaraba que el Racing tenía el partido con un 0-2 y saliendo rápido a la contra para hacer el tercero: «El árbitro se inventó el penalti y ahí se acabó el partido para nosotros. Ha sido increíble, un encuentro que teníamos encarrilado y ha venido esa jugada inexplicable. Además, es que pita el penalti a los 20 segundos, después de que acaba la jugada».
El delantero explica que es fácil pitar al Racing (parece que se refiere a contra el Racing) en un estadio en el que hay 20.000 aficionados. Para añadir que: «Contra doce es muy difícil jugar».
Javi Rodríguez insiste en que esa jugada del penalti ha sido la clave del encuentro: «es que prácticamente quedaban veinte minutos por delante y ganábamos por 0-2. El penalti les da vida a ellos, hace que se crezcan y que se metan en el partido y además también mete en el partido a la afición, que después anima al equipo para la remontada»
Por su parte Manolo Sánchez explicó que le mostró la segunda amarilla tras decirle: «Eso sí que es tarjeta» tras la dura entrada, justo delante del banquillo de los racinguistas, de Sierra, que casi se lleva por delante el tobillo de Rubén García. Esas han sido las observaciones técnicas a las que se refiere Pino Zamorano en el acta del encuentro.
Un error
Manolo asume que fue un error suyo: «De nada sirve decirle eso al árbitro pero fue un lance del juego a continuación de la jugada del penalti y de la expulsión de Javi Rodríguez. Yo estaba calentando y la verdad es que fue una entrada muy fuerte a Rubén y yo lo único que le comenté es que eso si que era expulsión, comparándola con la expulsión de Javi Rodríguez. Se lo dije dos veces y me sacó las dos amarillas».
Sobre si en la segunda parte el árbitro barrió todo hacía el mismo lado dijo: «A ningún jugador nos ha gustado la actuación del árbitro aunque son cosas con las que nos vamos a encontrar de vez en cuando y más en un estadio como La Rosaleda, con 20.000 personas en la grada y jugando en casa del líder. Siempre es más fácil tomar una decisión a favor del equipo local que del visitante».
Manolo añadió que lo positivo fue la buena imagen: «Ahora mismo, tras el partido, la gente está un tanto cabreada y disgustada aunque me imagino que a medida que pasen las horas lo que debemos de analizar es que el equipo ha realizado un buen trabajo, dio una buena imagen y puso en dificultades al líder. Es algo a tener en cuenta y que nos debe de dar confianza de cara al futuro».
Asume que ahora viene otro partido difícil, frente al Sevilla Atlético: «Tenemos una semana para preparar un partido muy complicado, un equipo con mucho potencial y que está haciendo las cosas muy bien. Hay que sacar un buen resultado».