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Va a denunciar la pérdida de su móvil y queda detenido

F. V. FERROL/LA VOZ.

FERROL CIUDAD

26 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Un delincuente de larguísimo historial pasó de denunciante a denunciado cuando acudió a la comisaría del Cuerpo Nacional de Policía en la avenida de Vigo a preguntar por su móvil, pensando que lo había extraviado. Se trata de V. M. F. C., de 42 años y vecino de Ferrol, con cerca de ochenta detenciones por robos y hurtos.

Según ha informado la comisaría, V. M. F. C. forzó las cerraduras de un turismo que se encontraba debidamente estacionado en la calle A Coruña, de Ferrol, en la que se encuentra la sede de los juzgados. Tras revolver en el interior del vehículo buscando algo que llevarse, consiguió extraer el radio del coche. Una vez el botín en sus manos, escapó a pie, sin darse cuenta de que le había caído el teléfono portátil en el asiento del automóvil desvalijado. La propietaria del turismo, al ver que había sido víctima de un robo, presentó denuncia en la comisaría de la avenida de Vigo. Declaró además que en su utilitario había encontrado un teléfono móvil que no era suyo y que dejó depositado en la comisaría.

Con las investigaciones ya en marcha, aparece el ladrón en la comisaría para preguntar por su móvil. Le dijo al agente que lo atendió que lo había perdido, y que desconocía dónde le podía haber caído. Intervinieron entonces los agentes que estaban investigando el robo del coche y le mostraron su móvil. Le debió quedar cara de cuadro cuando los policías le dijeron que estaba en el interior de un turismo al que habían ventilado la radio. ¿Cómo apareció allí? Porque los agentes le preguntaron primero si era su teléfono y cuando respondió afirmativamente le comentaron el lugar donde fue encontrado. Sin argumentos, V. M. F. C. confesó que había sido él el autor del robo en el coche. Ya no salió de comisaría, quedó detenido y pasó a disposición judicial.

Un caso parecido fue sometido a juicio y sentenciado por un juzgado de lo penal local. José Ramón G. A., también con numerosos antecedentes, forzó la cerradura de una puerta de un coche Opel Vectra estacionado en la calle Eduardo Pondal, de Narón, y pretendía llevárselo, puenteando los cables, pero abandonó su propósito cuando observó que era visto por unas personas que estaban cerca. Fue detenido poco después. Ocurrió sobre las tres de la madrugada del 2 de febrero del 2007. Fue condenado por una falta intencionada de robo de uso a diez días de localización permanente.