El director del Guggenheim insta a no comparar la caótica ejecución del complejo gallego con el «logro» del bilbaíno

M.?CH.

GALICIA

10 nov 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

El director general del Museo Guggenheim Bilbao, Juan Ignacio Vidarte, envió ayer una carta a la responsable en Galicia de una agencia de noticias para que el proceso de gestación y ejecución del recinto que él coordina deje de aparecer en los medios de comunicación como un precedente de la caótica génesis y del improvisado desarrollo del complejo del monte Gaiás. Nada tiene que ver una historia con la otra, sostiene molesto el firmante de la misiva.

«Quisiéramos corregir esas informaciones y aclarar desde esta institución -señala Vidarte en su escrito- que el edificio del Museo Guggenheim Bilbao fue construido cumpliendo rigurosamente tanto los presupuestos establecidos como los plazos designados al efecto». Dicho de otra forma, se levantó de manera radicalmente distinta al modo en que está siendo ejecutada la Ciudad de la Cultura.

Esta última, según un plan oficial aprobado por el Gobierno de Manuel Fraga el 29 de julio de 1999, iba a absorber 108.182.178 euros y su materialización requeriría 36 meses de trabajos sobre el terreno. En cambio, hoy ya ha consumido 313 millones del erario autonómico; además, acumula más de seis años y medio en obras, cuando aún restan al menos otros tres hasta la conclusión de todos sus servicios. Diseñado por el arquitecto estadounidense Frank O. Gehry con una superficie de 24.000 metros cuadrados e inaugurado el 19 de octubre de 1997, el Guggenheim bilbaíno costó 90 millones, de acuerdo con datos facilitados ayer por sus gestores, y se materializó en 48 meses.

En su carta, Vidarte se refiere a este respeto por la programación establecida como «un logro extraordinario en obras de la naturaleza y complejidad de este edificio y un hecho del que nos sentimos especialmente orgulloso». E insta a que se tomen «las medidas oportunas» para evitar que, «comparando ambos proyectos y lo que estos suponen para los entornos en que se inscriben», se vinculen los desfases del gallego con el vasco, que jamás «sobrepasó la cantidad asignada al mismo», asevera.

En octubre del 2006, el presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, manifestó su intención de aplicar en el Gaiás el modelo de gestión del Guggenheim.