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La caída del archivo impide el acceso a 500.000 historias clínicas de Vigo

Alberto Magro

VIGO CIUDAD

05 mar 2008 . Actualizado a las 13:52 h.

Los pacientes de Vigo carecen desde hoy de historia clínica. Y así seguirá siendo a efectos prácticos hasta que el archivo del complejo hospitalario vigués vuelva a la actividad, después de que el hundimiento el lunes de tres estanterías con 18.000 expedientes de pacientes obligase ayer a cerrar por falta de seguridad dos de los cuatro módulos de la nave en las que se almacenan los datos de un millón de personas.

Medio millón de historias clínicas quedarán de ese modo en cuarentena al menos hasta finales de semana, cuando está previsto que concluya la evaluación del estado de las estanterías restantes en la nave de almacenaje de 3.500 metros ubicada junto al hospital del Rebullón. El problema es que, mientras esas comprobaciones avanzan, la inactividad del archivo frenará el trabajo en todos los hospitales y centros de especialidades. Lo confirmaba el presidente del comité de centros del hospital vigués, Antonio Iglesias, que aseguraba que cada día se envían a las consultas, salas de pruebas y quirófanos las historias clínicas de 5.000 personas.

Dispositivo de rescate

«En muchos casos, sin las historias, no se podrá trabajar. Habrá situaciones en las que los médicos no podrán hacer nada sin esos datos. Y eso afectará a las consultas con los especialistas, pero también a operaciones, tratamientos y pruebas», advertía Iglesias. El responsable sindical subrayaba además que sería conveniente activar un dispositivo que permita «rescatar las historias imprescindibles para resolver situaciones urgentes».

Y en ello precisamente estaba ayer el gerente del hospital, que se reunió con los jefes de servicios para explicarles la necesidad de trabajar desde hoy sin las historias clínicas. Algo que no será posible en todos los casos, como confirmaban desde la gerencia, en la que se temían «algunas incidencias». «Los expedientes se solicitan con 48 horas de antelación -explicaban-, por lo que los médicos disponían de los datos clínicos de los pacientes citados para el lunes y el martes (el accidente fue el lunes). El problema es a partir de ahora, que en muchos casos no se podrá acceder a los datos en papel», corroboraban, antes de relativizar la importancia de la historia clínica: «Lo más reciente está informatizado. Tenemos placas, análisis y notas evaluativas de los pacientes, por lo que en la mayoría de casos no tendría que haber problemas».

Inspección de trabajo

Más reservas tenían los sindicatos, sobre todo tras la visita a la nave de una inspectora de trabajo. «Abriu dilixencias e deulle ao Sergas un prazo dun mes para que subsanase as deficiencias», resumían en el sindicato CIG, en el que subrayan que habían denunciado en reiteradas ocasiones el deterioro de un archivo inaugurado hace cuatro años. «Es nuevo, pero por ahorrar se pusieron estantes inapropiados para carga, por lo que se desperdiciaron fondos públicos y han puesto en riesgo la vida de los 50 trabajadores del archivo», concluía el presidente del comité de centros del hospital.