De «chapuza» califican alumnos de los cursos de gallego con los que se obtienen los certificados Celga el proceso de inscripción en los próximos exámenes (que se celebrarán en mayo y junio) llevado a cabo por la Secretaría Xeral de Política Lingüística, dependiente de la Consellería de Presidencia. Cientos de personas a las que se concedió plaza se quedaron, sin embargo, fuera de la convocatoria de las pruebas porque el plazo para matricularse en ellas concluyó el pasado 25 de marzo, y las clases comenzaron al día siguiente, con lo que muchos de los alumnos no se enteraron a tiempo de que debían matricularse para asistir a la evaluación.
Desde el Gabinete Provincial de Normalización Lingüística de A Coruña así lo confirmaron ayer, si bien precisaron que «os prazos anunciáronse por Internet». Reconocen, de todas formas, que la intención era avisar a los alumnos una vez que comenzasen las clases, «pero a convocatoria de exames publicouse no DOG - Diario Oficial de Galicia - un día antes que o anuncio dos cursos, e iso non o tiñamos previsto». Por ese motivo, «quedámonos sen poder comunicalo a tempo». Explicaron, además, que la situación no afecta solo a la la ciudad herculina, sino que se repite «tamén en outros sitios».
El problema surgido de la «desinformación dos cidadáns que non teñen acceso á Rede» afectaba «a case a metade dos inscritos nos cursos» (que solo en la ciudad de A Coruña suman 340), por lo que se decidió abrir un plazo oficioso para que los alumnos entregasen las inscripciones para el examen «sen que pasasen polo rexistro, para non complicar a situación». Se trataba de «abrir un pouco a man e interpretar a lei de xeito benévolo», argumentan desde la Xunta, con la única intención de «dar unha solución aos afectados» y con el convencimiento de que la medida «non prexudica a ninguén».
Que esas instancias no pasaron por los cauces oficiales lo corroboran declaraciones como las de X.?A.??F., que acude a clases de formación para la prueba de Celga 4: «Cando preguntei se presentaba a solicitude no rexistro dixéronme que non; quedáronse con ela e non me selaron a copia. Incluso botáronlle típex na data que eu lle puxera». El documento estaba fechado ayer (el último día en el que se admitieron solicitudes), y en Política Lingüística en A Coruña se acumulan muchos más como él.