Campaña de promoción del idioma. La Universidade da Coruña envió a las facultades pegatinas como esta para las aulas de las facultades, en las que se promueve el gallego en las clases.
Carteles para alcanzar el objetivo del 30%. La promoción de la docencia en gallego es uno de los objetivos de las campañas de la Universidade da Coruña.
La rebaja de un 4,5% de la carga docente a aquellos profesores de la Universidade da Coruña que dejen de impartir sus clases en castellano para darlas en gallego o inglés ha causado ya las primeras reacciones entre los miembros de la comunidad académica. Un grupo de profesores del campus coruñés han elaborado un manifiesto en el que transmiten al rector, José María Barja, «su desacuerdo» con la iniciativa, y le proponen una rectificación. El documento ha sido avalado ya con la firma de 150 docentes, aunque todavía continúa abierta la recogida de firmas, que no descartan ampliar también a alumnos y al personal administrativo.
Los profesores universitarios piden en el escrito que modifique la iniciativa recogida en el plan de organización docente (POD), «ya que su aplicación supone discriminación con respecto a la otra lengua cooficial de Galicia, tal y como se postula en el artículo cinco del Estatuto de Galicia, apartado cuatro: "Nadie podrá ser discriminado por razón de lengua", y apartado dos: "Los idiomas gallego y castellano son oficiales en Galicia y todos tienen el derecho de conocerlos y usarlos"», explica el documento.
El manifiesto también fue debatido en departamentos como el de Tecnología de la Construcción, en la Escola Técnica Superior de Enxeñeiros de Camiños, Canais e Portos, donde únicamente tuvo cuatro votos en contra, según explicó uno de los profesores del departamento, Ricardo Juncosa, uno de los defensores de la rectificación de la nueva medida de promoción de los idiomas gallego e inglés que pretende el rectorado.
En este sentido, Juncosa puntualizó que la iniciativa que han avalado ya con sus firmas esos 150 profesores no está en contra de que se den clases en gallego, pero ve discriminatorio que no se premie también el trabajo de los docentes que tienen que hacer continuas actualizaciones de su material docente. «Están creando con el idioma un problema que no hay. ¿Qué les parecería, por ejemplo, que como profesor diera un punto a aquellos alumnos que hagan el examen en gallego?», explica.
Por otra parte, añade, por primera vez este año el software enviado por el rectorado a los profesores para elaborar el POD indica, por defecto, que todas las materias se dan en gallego. «Para cambiarlo hay que cubrir un apartado y muchas veces no se hace porque se pasa por alto. Eso altera luego las estadísticas, que no recogen el uso real del gallego en las aulas».
Otro de los profesores críticos con la medida es José María Domínguez, del departamento de Electrónica e Sistemas. «Son galegofalante, pero pareceume unha falta de respecto a estas alturas que me pediran que enviara unha declaración xurada de que ía dar as clases en galego para poder acollerme a esos beneficios. Dou clases en Náutica e hai xente que ven de Cádiz... A partir de agora vou dar as clases en castelán», explicó.