Quintana porfía en anticiparse a Touriño y propone a Caride para la comisión de control de infraestructuras
GALICIA
Realizó el primer movimiento y ha sido protagonista también del segundo. Anxo Quintana se ha propuesto liderar el debate político en torno a la creación de la subcomisión Estado-Xunta para el control de las grandes infraestructuras pendientes, aunque para llevar la voz cantante tenga que defender propuestas en las que acata implícitamente las tesis de Touriño. Así lo hizo ayer Quintana, al asumir el mensaje lanzado el martes por el jefe del bipartito, que zanjó las posibles aspiraciones del vicepresidente a representar a Galicia en ese órgano de seguimiento, y proponer a María José Caride para encabezar la delegación autonómica.
Touriño señaló el camino a seguir, al precisar que el impulso y la ejecución de las infraestructuras compete al Gobierno central y a la Xunta, y Quintana se anticipó a la voluntad del presidente de señalar a la conselleira de Política Territorial como representante del Ejecutivo autónomo. El vicepresidente quiso dejar claro, además, que con su propuesta, renuncia a presidir la delegación gallega en la subcomisión en aras de favorecer la unidad. «Creo que é o mellor que podemos facer para tratar de buscar a unidade e que non haxa absolutamente ningunha dúbida a respecto da posición unánime que as forzas políticas galegas teñen a este respecto», argumentó el líder nacionalista tras recibir al delegado del Frente Polisario en Galicia. Quintana incidió en la necesidad de que los tres partidos consoliden una posición «unitaria e firme» para solventar con éxito «unha cuestión de país». «Que saiba o Estado que en Galicia vai atopar unha posición unánime dos cidadáns e das súas forzas políticas», subrayó.
El desmarque en el Congreso
Pese al tono conciliador, el vicepresidente no renunció a dejar un recado a Touriño por el desmarque del PSOE de la proposición no de ley pactada por PP y BNG para poner en marcha esa subcomisión bilateral que vigile los plazos del AVE. Enmarcó su decisión de proponer a Caride en la prioridad de superar el contexto creado por ese «desacordo» en el Congreso y propiciar el consenso político. «Chegado aquí, creo que xa non hai obstáculos para a unidade», opinó. Es decir, que si algún partido truncó el consenso fue el PSOE, lo que provocó la reprobación airada de Touriño. Para enfatizar su disposición a llevar la iniciativa del impulso al AVE, Quintana, que pidió «sentidiño» a los grupos, emplazó al Gobierno a presentar a la subcomisión un plan inversor que «asegure e faga crible» el plazo del 2012.
La propuesta del vicepresidente con Caride obtuvo un aval casi instantáneo del PSOE, a través de su portavoz parlamentario. Ismael Rego estimó «normal» que la conselleira represente a la Xunta, aunque aclaró que el órgano no se constituirá en julio, como pide el PP, sino en septiembre, porque no concurre una «situación de excepcionalidade». Rego difuminó las diferencias con el BNG, al constatar la disposición de los socialistas a incluir el eje atlántico del AVE en el ámbito de trabajo del futuro órgano mixto de control; y acusó a Feijoo de estar «en campaña».
El líder del PPdeG volvió a presentar a un bipartito enfrentado. Valoró que el BNG entienda que las infraestructuras «significan competitividade e non só cemento, como dicían», y pidió al PSOE que se sume a un acuerdo avalado por una mayoría «máis ampla ca do seu Goberno». Quedan nueve meses para las autonómicas.