La falta de terrenos para la planta en el Plan Xeral obliga a hacer ahora un deslinde previo a las expropiaciones
14 ago 2008 . Actualizado a las 11:40 h.Las aguas de la ría de Vigo no estarán saneadas de manera óptima hasta bien entrado el 2013 o incluso hasta principios del 2014, a tenor de los cálculos que manejan los técnicos de las Administraciones que participan en el diseño y futura construcción de la nueva depuradora viguesa. La fecha estimada supone retrasar en dos o tres años el plazo dado por la Xunta a la Unión Europea para lograr el perdón de la multa de 20 millones de euros que impuso en una sentencia el Tribunal Europeo de Justicia por los altos índices de contaminación por coliformes fecales en aguas destinadas al cultivo de marisco en una ría en la que alrededor de 1.700 familias viven de la explotación pesquera.
La fecha del 2013 todavía no ha sido asumida políticamente por los organismos implicados en la financiación y construcción de la que será la mayor depuradora de Galicia, pero ya es manejada y calificada como «inevitable» en sus últimas reuniones por los técnicos del Ministerio de Medio Ambiente, Confederación Hidrográfica del Norte, Aguas de la Cuenca del Norte, Consellería de Medio Ambiente, Augas de Galicia y Concello de Vigo, según reconocen fuentes presentes en dichos encuentros.
La falta de espacio para levantar la nueva depuradora donde se ubica la actual, en la desembocadura del río Lagares junto a una de las cabeceras de la playa de Samil, condiciona de manera definitiva la construcción y diseño de la planta de tratamiento ideada para atender las necesidades de 500.000 habitantes hasta el horizonte del año 2042.
Largo proceso
Según el cronograma con el que trabajan los técnicos, habrá que elegir de inmediato una de las alternativas dadas por la empresa encargada de analizar los posibles modelos de depuradora a instalar en Vigo, para poder convocar antes de fin de año el concurso para la elaboración del anteproyecto definitivo y después la ejecución de la obra. Dicho anteproyecto, cuyo plazo rondará los diez meses, es indispensable para a su vez proceder a un deslinde de los terrenos necesarios para ocupar por la vía de la expropiación, trámite que sería difícil comenzar antes de finales del 2009, aunque se declare el proyecto de interés supramunicipal. Las exposiciones públicas, alegaciones, declaración de impacto ambiental y demás pasos administrativos se demorarán hasta finales del 2010, según las previsiones técnicas, con lo que hasta entonces no podrían comenzar unas obras cuya duración cuenta con una previsión de entre 36 y 38 meses.