El tratamiento de lodos obliga a erigir una gran nave, mientras que las aguas se depurarán bajo tierra
GALICIA
Aunque el planteamiento inicial era el de construir subterráneamente la nueva depuradora, finalmente solo las fases de depuración de aguas se realizarán en el subsuelo, ocupando nueve metros bajo tierra y uno en superficie. El resto, fundamentalmente el tratamiento de lodos, se ubicarán en una nave cuya altura no fue desvelada ayer, pero que los técnicos llegaron a cifrar en hasta 21 metros. Tanto el conselleiro como el alcalde vigués aseguraron que la obra tendrá el menor impacto visual posible al ubicarse junto a la costa y en las proximidades de la playa de Samil. Además, se construirá un nuevo emisario, que costará 30 millones.