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El pacto de progreso del PSdeG y el Bloque no fructificó en una veintena de concellos

GALICIA

26 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El acuerdo marco de gobernabilidad que permitió al PSdeG-PSOE y al Bloque ampliar por primera vez su poder a 140 concellos y a casi el 70% de la población gallega logró resistir los embates del PP en las principales ciudades y villas, pero fracasó claramente en una veintena de ayuntamientos, donde el pacto se rompió, no cuajó o bien la alcaldía acabó basculando hacia la derecha. Justo cuando se cumplen dos años de las municipales del 27 de mayo del 2007, socialistas y nacionalistas reivindican la llamada «alternativa de progreso» como una fórmula válida para consolidar el cambio en las entidades locales, aunque le ponen más matices a su alianza.

El BNG fue en gran medida la primera de las dos fuerzas en supeditar la aplicación del acuerdo marco a las dinámicas municipales cuando decidió no apoyar al PSOE para que se alzara con las alcaldías de Muros, Corcubión y Porto do Son. El incumplimiento de los nacionalistas se dirimió con la apertura de expedientes disciplinarios a sus dirigentes locales, pero que en ningún caso derivó en expulsión, pues los desmarques fueron justificados por las «especificidades» locales y se acabaron tolerando por la fuerza de los hechos.

Los socialistas, por su parte, hacen una lectura positiva de la «renovación importante» que, según Mar Barcón, secretaria de Política Municipal, permitió el acuerdo de gobernabilidad suscrito por Touriño y por Quintana en el convento de San Francisco. Además, se mostró partidaria de que dichos pactos tengan más en cuenta las «peculiaridades locales», pues entiende que «es lógico» que en algunos casos la coalición no fructifique por personalismos o por la confrontación de proyectos muy dispares.

Con vistas al 2011, en el PSdeG están convencidos de que «debemos favorecer os gobernos de progreso» como alternativa al PP, apunta un dirigente, pero «respectando as circunstancias de cada localidade e evitando as imposicións».

Ruptura de acuerdos

La imposición desde arriba es lo que propició que el PSOE y el BNG pactaran gobiernos de coalición en Noia y en Muxía, las únicas localidades donde esta fórmula acabó en ruptura con un alcalde socialista gobernando en minoría. En Lugo, Ames, O Carballiño, Silleda o Vilaboa los socialistas gobiernan en solitario, sin pacto con el BNG, que se ve resignado a llevar sin gran respaldo del PSOE las riendas de concellos como Teo, Mugardos y Ribadeo.

Tampoco en Cambre, Portomarín, As Nogais, O Porriño, A Fonsagrada y Pol cuajaron bien los pactos de progreso, en tanto el PSOE le cerró al BNG la puerta de la alcaldía en Cesures.