Regístrate gratis y recibe en tu correo las principales noticias del día

Touriño responde a Blanco que a él nadie le advirtió de una revisión de plazos

Luís Villamor

GALICIA

Reclama al Gobierno los 2.000 millones prometidos para acabar los 9 tramos pendientes del AVE a la Meseta

28 may 2009 . Actualizado a las 10:44 h.

Las declaraciones del ministro de Fomento, José Blanco, en las que aseguraba que todo el mundo sabía que el AVE no podría entrar en Galicia en el 2012, el horizonte defendido en todo momento por el bipartito, con Emilio Pérez Touriño al frente, recibieron ayer una réplica contundente del ex presidente de la Xunta, quien rechazó que él y su equipo tuvieran conocimiento alguno «de que estiveran en revisión os prazos de ningún proxecto, baixo ningunha circunstancia».

A mayor abundamiento, Touriño insistió en que el propio presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y la ex ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, suscribieron públicamente este período de finalización de las obras, sin otras acotaciones.

Touriño sostuvo que el horizonte del 2012 para la llegada del AVE a Galicia era un «elemento tensionador» imprescindible, aunque admitió que los plazos en las obras públicas siempre tienen «una deriva», en referencia a que pudieran haber encajado unos cuantos meses de retraso. «Sen obxectivos claros o que hai é indefinición», apostilló. «Sempre se necesita un tempo para esixirte a ti mesmo e ao do lado», precisó al respecto.

El ex presidente aseguró a este diario que la llegada del tren de alta velocidad en esa fecha sería posible siempre y cuando el Gobierno transfiriese a la empresa pública Seittsa los 2.000 millones de euros necesarios para ejecutar los nueve tramos pendientes.

El ex presidente del Ejecutivo gallego se remitió al encuentro que mantuvo a finales de agosto en la Moncloa con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y con la propia ministra de Fomento, Magdalena Álvarez. Touriño puntualizó que siempre se le dijo desde las altas instancias que «o que se estaba executando era un tren de alta velocidade que deixaría a Galicia a menos de tres horas con Madrid».

El ex dirigente autonómico insistió en que a él la ex ministra de Fomento jamás le dijo que hubiera que «revisar nada» y, con la nueva situación, los gallegos tienen que conocer el «coste adicional» de las obras, «a mellora infraestrutural que representa» y «o coste que supón o retraso». «Os galegos descoñecemos a decisión adoptada, ou sexa, cales son as vantaxes e os inconvintes», observó Touriño respecto al nuevo escenario del AVE gallego.

El ex presidente se mostró convencido de que si los gallegos quieren ver el AVE «o antes posible» tiene que habilitarse un «seguimento político ao máximo nivel». Propuso que el presidente de la Xunta «siga sentándose co presidente do Goberno ao máximo nivel para o impulso deses nove tramos». «Isto require sempre moita tensión, impulso e recursos», matizó, en referencia a «se se queren poñer ou non» las partidas pendientes.

Los presupuestos del AVE merecieron a Touriño un comentario aparte. El ex presidente indicó que Magdalena Álvarez asumió el compromiso de que «a principios do 2009 transferiría os 2.000 millóns a Seittsa, para poder cumprir o compromiso adquirido polo presidente do Goberno». «A única forma de chegar no 2012 era contratar os tramos pendentes no 2009».

Touriño reivindicó su legado. «Quedou en obras todo o AVE Santiago-Olmedo, coa excepción de nove tramos entre Lubián e Zamora, que suman 136 kilómetros». Hay seis pendientes entre Ourense y Lubián (95 kilómetros) y otros tres entre Lubián y Zamora (41,7 kilómetros). «Fomento garantizou que os parámetros de deseño se facían para comunicar Galicia con Madrid en tres horas», aclaró.