Un hombre de nacionalidad belga se ahogó ayer junto a uno de los pantalanes del Monterreal Club de Yates de Baiona. Había pasado la noche de fiesta y volvía a su barco al amanecer para descansar cuando, por razones que se desconocen, se cayó al agua. Nadie vio lo que pasó y se supone que perdió el equilibrio cuando accedió a la embarcación. Sus compañeros, que ya estaban durmiendo dentro de la nave, no se percataron del incidente y nada pudieron hacer para salvarlo. Un usuario del club de yates observó el cuerpo flotando a primera hora e inmediatamente avisó a los servicios de emergencia. Una patrulla del 061 se desplazó al lugar e intentaron reanimarlo pero fue imposible. Un médico forense certificó su muerte a las diez de la mañana. El ciudadano belga había arribado a Baiona para hacer turismo en un velero de 12 metros de eslora llamado Gaviota, junto con cuatro amigos más. La noche del suceso todos habían llegado escalonadamente al barco para pernoctar después de haber estado en varios locales de copas de Baiona y el último que lo hizo fue el hombre que se ahogó. Un equipo de la Policía Judicial de Vigo acudió al lugar para investigar las causas de la muerte. El gerente del Monterreal Club de Yates de Baiona negó a la prensa el acceso a las instalaciones y también impidió que se tomasen fotografías desde el muelle, un lugar de dominio público.