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Los ex ediles socialistas de Gondomar se aferran a las siglas para no perder dinero

La Voz

GALICIA

05 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El Concello de Gondomar se ha quedado sin PSOE, pero no sin concejales socialistas. Suena contradictorio porque lo es. Y es que pese a que el partido expulsó a los cuatro ediles después de que apoyasen la moción de censura del PP, ellos siguen agarrados a las siglas a la hora de obtener los beneficios. La decisión del nuevo regidor, Martín Urgal, de retirar del pleno de hoy los cambios en las comisiones informativas, en las que sus cuatro socios aparecen aún como grupo, perpetúa la situación anómala de este concello pontevedrés.

El hecho de no asumir su condición de no adscritos no solo son letras sobre el papel para los cuatro afectados. Esta nueva situación supondría también renunciar, entre otras cosas, a la asignación económica que reciben los grupos políticos del Concello y que fue aprobada en sesión plenaria.

Pese a todo, en la última reunión de la comisión informativa del pasado 31 de julio el regidor decidió obviar el informe aportado por la secretaría del Concello en la que se indicaba la necesidad de tratar en el pleno la situación de los cuatro ediles. Ellos, junto al representante de Move Gondomar, le otorgaron la alcaldía el pasado mes de julio al apoyar una moción de censura que desbancó al BNG, hasta el momento en minoría.

Según denuncia la ejecutiva municipal del PSOE, dos días antes de la comisión había firmado una propuesta que tuvo que retirar por «presiones de Manuel Núñez y los cuatro ediles expulsados del PSOE, unidos ahora por extraños intereses». La secretaria de la organización, Marina Vidal Lorenzo, denuncia un intento de engaño a los vecinos, «a los que se le oculta la verdadera situación en la corporación de los cuatro tránsfugas».

Diez días expulsados

Para José Carlos Cabaleiro, Teresa Pereira, Alfonso de Lis y Manuel Gómez, la expulsión no es nueva, aunque no se haya asumido a efectos prácticos. El escrito en el que se hace constar la decisión de la comisión ejecutiva del PSOE, tomada el día 16 del pasado mes, entró en el Concello ya en la jornada del 20.

Casi quince días después, el baile de siglas del gobierno continúa alimentando el malestar del municipio. Claro que la situación no es nueva; en el primer pleno después de la moción de censura los cuatro ediles ignoraron su situación y se presentaron como agrupación socialista.

La rosa de la solapa les asegura la retribución de 2.000 euros anuales que ellos mismos se encargan de distribuir. Su respuesta entonces era que estaban esperando la apertura de un expediente de la dirección del partido para poder presentar alegaciones, tildando incluso la carta de expulsión de «chapuza». La respuesta vecinal del pleno entonces no se hizo esperar, al igual que ocurrió en la sesión de la Diputación y que, previsiblemente, se repetirá hoy a mediodía en el edificio del Concello.