Psicosis. Esa es la palabra que puede utilizarse para describir los reparos que tienen algunos profesionales lucenses a hablar por el móvil. El hecho de que se conozca que las grandes investigaciones judiciales nacieron de pinchazos ha provocado un temor infundado a las conversaciones telefónicas.
Prueba de esta curiosa situación es que desde hace días circula el rumor de que se puede saber si el móvil está pinchado revisando el número de serie del teléfono, también conocido como IMEI ( International Mobile Equipment Identity), o identidad internacional del equipo móvil. El bulo, completamente falso, asegura que si el IMEI tiene más de 15 dígitos, estaría pinchado. El IMEI o número de serie del terminal se puede ver impreso dentro del aparato, detrás de la batería, o se puede mostrar en la pantalla al teclear *#06# , pero nunca se modifica ni cambian sus 15 dígitos por causa alguna. Otra muestra de la psicosis desatada son las colas que se forman ante algunas tiendas de telefonía de personas que cambian o compran tarjetas prepago o realizan otras gestiones. Ayer mismo, en la cola de uno de estos establecimientos, y frente a la Subdelegación del Gobierno, coincidieron los dos máximos responsables de cuerpos de seguridad en Lugo.