El diputado, que en la etapa del bipartito impulsó estos proyectos, advierte de que el debate sobre estos entes gira sobre quién tendrá el poder y no sobre sus competencias
23 mar 2010 . Actualizado a las 02:33 h.José Luis Méndez Romeu mira con cierta desconfianza los movimientos de la Xunta para la consolidación de dos grandes áreas metropolitanas en Galicia, una iniciativa que defendió él mismo cuando era conselleiro de Presidencia.
-¿Por qué estos proyectos sufrieron un parón durante la gestión del bipartito?
-Eso no se corresponde con la realidad. Los únicos estudios sobre la viabilidad de estas iniciativas los encargamos nosotros.
-Pero en el sur ya ha habido encuentros y parece que existe un consenso...
-En Vigo llevan haciendo reuniones desde hace diez años. Tengo cantidades ingentes de papel sobre este asunto. Ese no es el problema real.
-¿Y cuál es?
-Lo que se está planteando en el discurso político no se corresponde con los hechos. El debate actual gira en torno a un problema político, es decir, quién tendrá el poder en una futura estructura supramunicipal con fuerza de interlocución con la Xunta. La asignación de votos, los cargos directivos y sus funciones constituyen el eje de los proyectos en el norte y el sur.
-¿Y qué tiene esto de malo?
-Pues que no se habla de lo importante: qué competencias va a tener la entidad y cómo se va a financiar. Instituciones similares que han seguido esta senda, la de una estructura política no orientada a la gestión y sí al poder, fracasaron casi siempre.
-¿Qué ejemplos hay?
-Las áreas metropolitanas de Valencia, Bilbao, Barcelona y Madrid no han funcionado. En Galicia hay el ejemplo de las mancomunidades de municipios, que tienen una existencia virtual sin funciones reales. El problema está en que no hay ideas novedosas en el debate de las áreas metropolitanas.
-¿Y a qué cree que se debe ese déficit de aportaciones?
-Los servicios públicos locales han alcanzado un notable grado de desarrollo. Nadie ve del todo claro que las soluciones metropolitanas introduzcan una mejor adaptación de las demandas ciudadanas. El abastecimiento de agua, la recogida y el tratamiento de residuos o el urbanismo están tan desarrollados que la integración podría generar más problemas que soluciones.
-Pero usted apostó por estas áreas durante la pasada legislatura...
-Yo defendí un modelo para ver cómo explotar las ventajas de una alianza. Que a priori haya más problemas que soluciones no quiere decir que la integración impida que haya ciertos aspectos positivos en algunas áreas, como el transporte. Lo que yo no defendía era un debate para consolidar una estructura de poder. En ese caso igual volvemos al modelo de las diputaciones provinciales.
-¿A qué se refiere?
-A que con las áreas podríamos llegar a un sistema parecido: déficit de legitimidad democrática por la elección indirecta de sus miembros y, sobre todo, ausencia de competencias y fondos propios. Las diputaciones, en su larga historia, no han sido capaces de crear servicios propios que mejoren la eficacia de los municipios.
-La Universidade de Vigo hará un informe sobre las competencias del área del sur...
-Habrá que ver qué concluye, pero soy escéptico sobre la creación de las áreas en Galicia. Y no sé si la Xunta tendrá interés real en que se consoliden meras estructuras de poder.