Muchos utilizan portátiles y pizarras digitales, aunque otros no acaban de dar el salto por su deficiente conexión a Internet
02 abr 2010 . Actualizado a las 02:01 h.Las aulas del futuro ya están en Galicia. Aunque lejos aún del colegio de Santiago que el próximo curso usará libros electrónicos en clase -será el primero de España en hacerlo-, las nuevas tecnologías ya han empezado a transformar los centros educativos de la comunidad. En algunos, incluso, el encerado y la tiza son ya casi métodos de enseñanza «prehistóricos». La era digital ha equipado a muchos colegios e institutos con ordenadores, pizarras digitales interactivas y proyectores con pantalla, con los que se puede, por ejemplo, explicar la lección mediante una presentación en Power Point.
Pero el salto tecnológico de las aulas gallegas ha llegado a cámara lenta. Así, en el 2005, en Galicia solo había un ordenador por cada 12 alumnos. Hoy, tras sucesivas remesas de equipos, el promedio ha mejorado hasta 5 escolares por pecé. Las primeras pizarras digitales llegaron allá por el 2004 y en el 2006 la cifra se aproximaba a las 180. El año pasado, sin embargo, había instaladas casi 1.500 y a día de hoy, según datos de la Consellería de Educación, todos los centros públicos tienen al menos una.
Al parecer, los números van a crecer en breve: el proyecto Abalar que diseña la Xunta prevé dotar el próximo curso de ordenadores ultraportátiles a cerca de 15.000 alumnos (el objetivo es equipar a 87.000 escolares en el 2013) y llevar también 700 nuevas pizarras digitales a otras tantas aulas. Todo costará más de 12 millones de euros, cuatro de ellos financiados por el Ministerio de Educación. «É que non se trata de ter unha aula de informática no centro; do que se trata é de que todas as aulas estean informatizadas», señala José Fuentes, responsable de enseñanza pública de CC.?OO.
Pero que todas las escuelas de Galicia sean centros educativos digitales está todavía muy lejos de ser una realidad. Muchos colegios e institutos siguen arrastrando un importante déficit tecnológico. «Aquí se ha hecho una implantación de las nuevas tecnologías muy irregular. Hay centros con muy buena dotación y otros, la mayoría, no tanto. También es verdad que algunos se han preocupado más que otros de pedir más equipamiento a concellos, diputaciones y otras entidades», comenta Raúl Gómez, portavoz de UGT.
Para Pedro Gerpe, presidente de la Asociación do Profesorado de Tecnoloxía de Galicia (Apetega) y docente en el IES Terra do Xallas (Santa Comba), la diferencia entre centros «es abismal». «Los hay punteros y otros llevan mucho retraso», añade. ¿Y qué es lo que marca esa diferencia? Sobre todo el acceso a Internet. «En Galicia hay zonas de sombra y colegios con muchos problemas para tener una conexión decente», afirma Jorge Gómez, secretario de Apetega y profesor en el IES Rosalía de Castro de Santiago. «Y a la hora de trabajar con las nuevas tecnologías, el 100% de mis alumnos tienen ordenador en casa y el 80%, conexión a la Red de banda ancha. Pero en Boqueixón, sin ir más lejos, puede haber solo 4 o 5 alumnos de una clase con ordenador en casa, y muchos menos con ADSL», agrega.
Brecha digital
De hecho, pese a que en el 2009 Educación invirtió 1,1 millones de euros en mejorar la infraestructura eléctrica y de datos de 138 centros, casi un 10% de colegios e institutos carecen aún de acceso a Internet. La brecha digital puede agrandarse, dicen algunos, con el proyecto autonómico Abalar, que de entrada solo llegará a los 200 centros más preparados. «Puede acentuar las diferencias y crear centros buenos y centros malos», concluye Raúl Gómez, de UGT.