«En su momento, hubiera tenido sentido que el Bierzo y Valdeorras fueran de la misma provincia»

M. C.

GALICIA

12 abr 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El grupo gallego Cupa, con 2.300 empleados en todo el mundo, es uno de los grandes ejemplos de interrelación económica entre Galicia y el Bierzo. Uno de los socios fundadores y padre del actual director general, Javier Fernández, era de un pueblo berciano ubicado a 600 metros de la frontera con Galicia. La madre era de Lardeira, el punto más alto de la comunidad gallega, también a unos 400 metros del límite con León. Ahora el grupo, con sede en Sobradelo de Valdeorras, tal y como explica el director general, tiene empresas en ambas comunidades. En la zona da trabajo a unos 1.300 empleados. «Somos gallegos y estamos plenamente identificados con Galicia, pero trabajamos plenamente y muy unidos con el Bierzo. Es una parte de la empresa. No hay diferencias socioculturales. Es todo una unidad. No nos damos cuenta del cambio de comunidad cuando vamos a trabajar».

-¿Hay familias que trabajan en las empresas del grupo que están viajando entre ambos territorios?

- Hay canteras a medio camino entre la comarca de Valdeorras y el Bierzo. Son unos 35 kilómetros los que las separan. Es una relación completamente natural. No hay diferencias a nivel cultural. La androlla, el botillo. Luego también hablan gallego en muchos pueblos de la zona berciana. La realidad socioeconómica también es la misma, no hay diferencias. Hay hábitos comunes. Políticamente no pertenecen a una misma área, pero de facto es un único mercado. Es una misma región.

-¿Tendrían que serlo?

-En su momento, hubiera tenido sentido que el Bierzo y Valdeorras fueran de una misma provincia por la importancia socioeconómica de la zona. Pero no voy a proponer más regionalismos. Estoy totalmente en contra de los localismos, regionalismos y nacionalismos porque son un atraso. En un mundo globalizado no hay fronteras. Por ahí fuera nadie entiende lo de este país. Hay Estados mucho mayores que España y no tienen ese problema. En la mayoría de los Estados no tienen dificultades, hay un idioma, no cambian la legislación.

-¿El cambio de legislación puede resultar una dificultad en algunos casos?

-Es que sucede incluso a nivel educativo, en los colegios. Hay gente de O Barco de Valdeorras que ha venido a Ponferrada porque no hay obligación de estudiar en gallego alguna materia.