Algunos critican a los colectivos progalaicos por imponer la normativa oficial y «destruir así el berciano»
13 abr 2010 . Actualizado a las 14:45 h.A Belén Fernández Prieto no le costó adaptarse a vivir en el Bierzo. Es de Castro de Rei, en la provincia de Lugo, pero hace ya varios años que cruzó el alto de Pedrafita para asentarse con su familia en Villafranca. Allí ejerce como profesora de gallego en el CEIP San Lorenzo de Brindis, un centro en el que unos setenta alumnos reciben la materia de Plástica en este idioma. El colegio en el que trabaja es uno de los once de la comarca donde hay la opción de recibir una hora de clase a la semana en gallego. En otros cuatro institutos, los alumnos también pueden elegirlo para estudiar Ciencias Sociales en toda la educación secundaria obligatoria (ESO) o ya escogerlo como optativa en cuarto y en todo el bachillerato. En total, la Consellería de Educación de la Xunta tiene contabilizados a 1.096 alumnos que cursan esa materia en León y Zamora.
El fomento del gallego entre los jóvenes es una de las grandes inquietudes de los colectivos de protección de la lengua en la comarca. Aunque los datos que maneja el catedrático de Lingua e Literatura Galega da Universidade de Vigo Xosé Henrique Costas muestran cómo esta es la lengua utilizada por 23.500 personas nacidas en el Bierzo y por otras 10.000 asentadas en Ponferrada, tras emigrar desde los pueblos de la parte oriental de Lugo y Ourense, únicamente un 3% de la gente joven lo utiliza. El porcentaje se eleva hasta el 60% en el caso de los mayores de 65 años.
Por eso, explica este experto, cualquier esfuerzo por la promoción de la lengua es poco. «Hai institutos que ofrecen o galego como optativa, pero en boa parte dos casos é algo que non conta co parabén dos claustros. Hai colexios que aínda que pediron o galego como optativa, non o imparten porque a dirección non quere», comenta el catedrático vigués.
El actual acuerdo protocolario entre la Xunta y la Junta de Castilla y León para la promoción del gallego en los territorios limítrofes aborda únicamente el campo educativo. Para este profesor eso no es suficiente, y tendrían que abarcar más áreas. La renovación del acuerdo, prevista para agosto del 2011, sería, como comenta, un buen momento para hacerlo. «Terían que meter o galego, como establece a Carta Europea das Linguas, na xustiza, na toponimia, na sanidade e na educación», apunta.
No es el único que defiende la cultura gallega en la comarca. Colectivos como el capitaneado por Gaspar Méndez tratan de promover la candidatura del berciano Antonio Fernández y Morales para protagonizar el Día das Letras Galegas. Alegan que escribió versos en gallego antes que Rosalía de Castro.
Banda de Gaitas
Un grupo ligado históricamente a la defensa de la cultura gallega en el Bierzo es la Asociación Banda de Gaitas de Villafranca. «Viamos aos maiores tocar a gaita e empezou a gustarnos. Eramos todos castelanfalantes naquel tempo. O que pasou foi que vimos que ligado a aquilo que tocaban os vellos había unha lingua, a natureza, unha cultura», comenta Marisa Cela, portavoz de la agrupación. Algunos de los que pertenecen a las nuevas generaciones de componentes llevan tocando la gaita desde niños.
Frente a estos colectivos, hay otros que apuntan a que la implantación de la normativa oficial del gallego está «destruyendo» el berciano. Es lo que opinan algunos vecinos de Villafranca como Santiago Castelao, un intelectual autodidacta que apunta que se están perdiendo palabras autóctonas frente «a un gallego impuesto». La lucha entre los que defienden el gallego y los que hacen lo propio con el leonés también está recogida en la guerra de pintadas que puede verse en los muros de Villafranca y otras poblaciones.