Además de las 60.000 que acudirán en autobús, otros muchos miles viajarán a Santiago por otros medios. MeteoGalicia pronostica que no lloverá.
05 nov 2010 . Actualizado a las 13:36 h.Objetivo: ver al Papa. A tenor de lo que cientos de entidades fletadoras habían comunicado hasta ayer por la tarde a las autoridades eclesiales, municipales y autonómicas, más de 1.200 autocares con unos 60.000 fieles a bordo arribarán con la fresca mañana a Santiago, la inmensa mayoría procedentes de parroquias de toda la comunidad, pero también desde capitales españolas como Valencia, Sevilla y Zaragoza. «Por las consultas que estamos atendiendo en las últimas horas, tenemos la certeza de que muchísimos más van a venir de manera espontánea, sin haber confirmado a nadie previamente su presencia», precisa una fuente autorizada de la oficina creada por la Xunta con motivo del 6-N.
En previsión de ello, de hecho, el Concello ha habilitado en ocho puntos del término municipal sendas áreas especiales de aparcamiento con capacidad para acoger en su conjunto 2.080 buses simultáneamente: 600 entre los polígonos industriales del Tambre y Costa Vella, 500 en el mercado de ganado de Amio, 450 junto al estadio de San Lázaro, 250 en el Monte do Gozo, 120 en Salgueiriños, 100 en la falda del Gaiás y 60 cerca del aeropuerto. «Será complicado -admite el alcalde, Xosé A. Sánchez Bugallo- que podamos dar por buena una cifra exacta de ocupación antes del propio sábado». A mayores, con el objetivo de absorber un tope de 10.000 turismos extra se han señalizado provisionalmente zonas de estacionamiento conectadas con el centro vía transporte público continuo.
Contando no solo a estos, sino a cuantos lleguen por cualquier medio alternativo (avión, andando...), los organizadores del viaje de Benedicto XVI aguardan que su presencia en Galicia atraiga hasta Compostela a 200.000 visitantes en algún momento entre las 11.30 horas, cuando el Pontífice aterrizará en Lavacolla, y las 19.15, instante en que se marchará rumbo a Barcelona, de acuerdo con el programa oficial. Quienes se acerquen hasta ella, observarán una urbe ya transformada en un inmenso plató de televisión y bajo vigilancia de más de 6.000 policías y guardias civiles. ¿Al final se mojarán? ¿Sí, no...? Según el más reciente pronóstico de MeteoGalicia, difícilmente van a hacerlo.
«Al acortarse el margen, los modelos ya son muy fiables e indican que de las once a las doce de la madrugada se situaría sobre Santiago un frente frío poco activo procedente del noroeste, aunque ya a partir de las siete o las ocho podrían darse precipitaciones como anticipo», explica Juan Taboada, predictor del citado organismo. No obstante, reconoce: «Sí existen probabilidades relativamente altas de que se formen bancos de niebla matinales densos, pero es casi seguro que más allá de las once perderían persistencia».
A la Iglesia le va la vida en que así sea, dado que Lavacolla, debido a las obras de su nueva terminal, funciona ahora con un sistema de guiado instrumental para tomar tierra dotado de menores prestaciones que el normalmente operativo, el ILS de clase III. Por culpa de eso y de una espesa niebla, anoche dos vuelos procedentes de Madrid (Iberia) y Bilbao (Air Nostrum) tuvieron que ser desviados a Alvedro.