Será de 1.266,13 euros para 2011, frente a 1.288,58 del conjunto del Estado, según datos de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública.
03 ene 2011 . Actualizado a las 13:47 h.Galicia se encuentra ligeramente por debajo de la media española de gasto en sanidad por habitante, con 1.266,13 euros para 2011, frente a 1.288,58 del conjunto del Estado, según datos de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública.
Además, el gasto en Galicia se ha reducido más que la media de las Comunidades Autónomas, con 67,26 euros menos que en el ejercicio anterior (de 1.333,39 a 1.266,13 euros), cuando la bajada media general fue de 55,37 euros (de 1.343,95 a 1.288,58 euros).
El País Vasco y Navarra son las comunidades autónomas con mayor gasto sanitario por habitante, 1.563 y 1.528 euros, respectivamente.
Esta organización ha destacado la disminución del gasto medio presupuestado per cápita para 2011 respecto a 2010, al pasar de 1.343 euros el año pasado a 1.288 este ejercicio, lo que supone una reducción del 4,11 por ciento.
Por comunidades se observan diferencias importantes y sólo ocho de ellas se sitúan por encima de la media.
Así, tras el País Vasco y Navarra, las comunidades con mayor presupuesto sanitario por habitante son Asturias (1.495 euros), Extremadura (1.390), Aragón (1.364), Castilla y León (1.348), La Rioja (1.347) y Murcia (1.346).
En el extremo contrario se sitúa Baleares, que destina apenas 1.000 euros por habitante; seguida de Comunidad Valenciana (1.078), Madrid (1.103), Andalucía (1.121), Canarias (1.135), Cantabria (1.232), Galicia (1.266), Castilla-La Mancha (1.283) y Cataluña (1.292).
La disminución del presupuesto entre 2010 y 2011 se da en todas las comunidades, aunque es más evidente en Canarias, donde se reduce un 12,3 por ciento.
En vista de estos datos, la Federación ha puesto de relieve que los presupuestos sanitarios de las CCAA son «globalmente insuficientes», lo que evidencia que «la crisis la está pagando la sanidad pública».
Según esta asociación, el modelo de financiación autonómica no ha supuesto mejoras en los presupuestos sanitarios, debido a su carácter finalista.