El arma estaba oculta en la cisterna y envuelta en un guante de goma junto con un cargamento de balas
05 abr 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Agentes de la Policía Nacional encontraron el domingo una pistola en la cisterna del inodoro de un bar de Monforte. Se trata de un arma de nueve milímetros que al parecer está en perfecto estado de uso y que apareció con un cargamento de balas de su calibre. La Policía trata de determinar quién la colocó en ese lugar y para quién era.
Sobre las circunstancias en las que se desarrolló la operación policial que permitió dar con la pistola no ha trascendido ninguna información oficial. Según las fuentes consultadas, los agentes entraron en el bar, un establecimiento situado en el tramo final de la Duquesa de Alba, cerca del cruce con la calle San Lázaro, a primera hora de la tarde del domingo.
La persona que dejó el arma oculta en el servicio la metió dentro de un guante de goma para evitar que la pistola y las balas se deteriorasen con el agua de la cisterna. La mujer que regenta el establecimiento aseguró a los policías que no sabía que esa arma estuviese allí y que quien fuera que la metió en la cisterna lo hizo sin que ella lo supiese.
Análisis de balística
Especialistas de la Policía tendrán que hacer ahora los análisis balísticos necesarios para determinar si esa arma fue utilizada anteriormente en algún hecho delictivo. La pistola y las balas serán revisadas además para ver si es posible obtener alguna huella dactilar. La Policía investiga ahora para dar con la persona que la ocultó en el servicio de este bar y para determinar si puede tratarse de un caso de tráfico de armas de fuego y, en ese caso, a qué escala.
Detenida hace un año
Se da la circunstancia de que la mujer que regenta el bar fue detenida el año pasado en la última operación policial desarollada en Monforte en la que se incautaron armas de fuego. Fue el mes de junio del año pasado. La Guardia Civil la arrestó dentro en el marco de la denominada operación Emperador, que había arrancado en el 2008 y que el año pasado sumó una nueva fase con la detención en el barrio lucense de As Gándaras de un hombre y sus dos hijos acusados de dirigir una red de tráfico de drogas con ramificaciones en Monforte.
En paralelo a aquellos tres arrestos, los agentes apresaron también a un vecino de Monforte, compañero sentimental de la mujer que ahora regenta el bar en el que apareció la pistola. Él y un vecino de Cambados llevaban al parecer en una furgoneta un cargamento de heroína que se supone iban a entregar a los jefes de la banda. Al día siguiente, la Guardia Civil registró el piso del barrio de O Morín en el que vivía el detenido de Monforte. Allí fueron arrestados su novia y un hombre más y se incautaron cincuenta gramos de cocaína, plantas de marihuana, una escopeta de cartuchos, dos pistolas simuladas, y una ballesta.