
Martín González, heredero de una saga de artesanos, lleva cuatro años al frente de la empresa Pacho, en A Linera, en Castropol
13 oct 2014 . Actualizado a las 08:09 h.Martín González lleva cuatro años en solitario al frente del último astillero de madera que sigue abierto en el Eo. Capitanea con delicadeza la última instalación de ribera que construye y repara embarcaciones con este material, y lo hace en plena vorágine de la fibra. La mayor parte de las embarcaciones actuales se hacen con materiales más duraderos y con menos mantenimiento, no siendo necesario el uso de la madera.
Astilleros Pacho es, y ha sido, un referente en la comarca. Nació hace más de 70 años y su propiedad ha ido pasando a través de tres generaciones. Muestra de las verdaderas obras de arte realizadas en sus instalaciones da la extensa colección de maquetas de barcos realizada por José Félix González. Es el tío de Martín, uno de los dos Pachos. Ahora está jubilado, pero sigue enseñando con emoción algunas de sus obras de arte, a la vez que recuerda los numerosos encargos que tenían hace un par de décadas. «Llegamos a tener carga de trabajo para cuatro años. Teníamos que rechazar encargos. La situación cambió y ahora la gente encarga sus embarcaciones con fibra», explica José Félix.
Entre las maquetas que más aprecia se encuentra la del último pesquero realizado en los astilleros. Fue hace 15 años. Desde aquella, las instalaciones se dedicaron a construir barcos de recreo y a reparaciones. «La gente va a lo práctico, un casco de fibra y mantenimiento cero. A pesar de ello, este es el negocio de la familia y quiero seguir con él», asegura Martín González.
Desde el mes de agosto no recibe peticiones de nuevas embarcaciones, pero si muchos encargos de reparaciones de barcos ya realizados. No se queja, con esos pequeños «chollos» puede mantener el negocio abierto en plena crisis económica.