Regístrate gratis y recibe en tu correo las principales noticias del día

Los 600 volvieron a circular por María Pita

r. d. A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

El club gallego de aficionados al coche que motorizó España en los 60 celebró su 20.º aniversario con una concentración

13 jun 2016 . Actualizado a las 08:16 h.

La plaza de María Pita recuperó ayer el tráfico de manera excepcional para dar entrada a la caravana de Seat 600 que se sumaron a la concentración nacional convocada con motivo de los veinte años del Club 600 de Galicia.

Hasta de Zaragoza, y rodando, llegó uno de los famosos pelotilla, que hasta la hora de comer se exhibieron para sorpresa de los paseantes. Algunos nunca antes habían visto el utilitario que democratizó la conducción en España allá por los 60. En total se juntaron setenta vehículos prácticamente de coleccionista, rescatados de entre los 700.000 que se fabricaron entre 1957 y 1973.

En el colorido escaparate, el más antiguo un PO-14219, que salió de fábrica en 1958 y que «está tal y como lo sacaron del palleiro donde lo encontró su dueño», explicaba Antonio López, vicepresidente del club y una enciclopedia andante en materia de 600. Con sus puertas abriendo hacia fuera, los minifaros sobre el capó, una tapicería de cuadro escocés única y la baca cargada con un baúl también rescatado de los abuelos, ofrecía el coche una estampa repetidamente fotografiada por los visitantes.

«Este lo encontré en Cabanas, tengo otro más y de joven tuve otros dos para trabajar a diario», explicaba José Carro, dueño de una reliquia que asegura «no vendo por menos de 3.000 euros». Cuando la Seat sacó el primer 600, se comercializó «a 60.000 pesetas (360 euros) y los últimos se vendieron quince años después a 72.000 (432 euros), pero España entonces ya había cambiado como de la noche a la mañana», explicaba López para dar idea de lo que supuso la salida al mercado de un utilitario que puso al alcance de los españoles la motorización.

A su lado, muchas otras valiosas piezas, algunas auténticamente tuneadas y cuyo cuentakilómetros supera los 150 a la hora sin dificultad tras las mejoras realizadas por dueños apasionados que, cuando a punto está de celebrarse el 60.º aniversario del primer Seat 600, todavía siguen rodando con ellos para regalo de los nostálgicos.