La revolución impuesta en la F1 ha rescatado a Hamilton como el gran rival de Alonso
09 mar 2014 . Actualizado a las 18:19 h.Dentro de una semana, los aficionados españoles a la fórmula 1 se verán activando el despertador para las siete de la mañana de un domingo, día de habitual prórroga del sueño. Pese a que Fernando Alonso no parte como principal favorito para esta prueba a tenor de los test de pretemporada, sí hay una curiosidad desmedida por saber dónde está cada piloto después de que la FIA haya puesto este campeonato patas arriba con una revolución normativa. Límites de gasolina, un nuevo KERS, motores turbo, obligaciones sobre el chasis, cambios en el sistema de clasificación... son demasiadas novedades de golpe para determinar a estas alturas quién tiene ese metro de ventaja que le convierte en favorito. Por el momento Lewis Hamilton sí parece haber demostrado tener razón con su marcha hace un año a Mercedes. Se le prometió entonces que la escudería germana tenía muy avanzada la adaptación al marco legal del 2014 especialmente con los nuevos propulsores. Mercedes lo ha bordado este invierno, y sus propulsores también han permitido renacer a McLaren, la principal decepción del 2013.
Los drásticos cambios en la F1 han desarbolado a Red Bull. El monoplaza perfecto que mejoraba con ligeros recortes año tras años gracias al lápiz intuitivo de Adrian Newey ha saltado por los aires. Los graves problemas hacen buenos los resultados no excesivamente brillantes de Ferrari. No hace falta que Fernando Alonso disponga del mejor coche de la parrilla para estar entre los favoritos. Su virtud es sacar un rendimiento sobresaliente a monoplazas notables. En la escudería italiana se toman como tábula rasa el año de los cambios. Alonso sigue siendo el puntal pero, por si acaso, en Maranello han echado mano del último campeón vestido de rojo, Kimi Raikkonen. Es el tándem más veterano de la parrilla (33 años el español, 34 el nórdico). No están en las quinielas para ganar el próximo domingo en Australia. Pero tampoco ha de importar mucho. Vettel perdió en tres de los cuatro últimos estrenos de temporada. Y fue campeón los cuatro años.