Artur Mas, recibido en Bruselas con críticas a su plan soberanista

Cristian Reino BRUSELAS / COLPISA

ESPAÑA

Amenaza con unas elecciones plebiscitarias si se impide el referendo

08 nov 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Treinta y seis horas antes del inicio de la campaña electoral para las elecciones más trascendentales de los últimos 32 años en Cataluña, el presidente de la Generalitat y candidato de CiU a la reelección viajó ayer a Bruselas para exponer su plan soberanista. Sin embargo, lejos de llevarse de vuelta a Barcelona un resultado optimista de su visita a Bruselas, Artur Mas pudo constatar que no cuenta con muchas simpatías en la capital europea. De hecho, en el acto principal en el que intervino fue asediado con preguntas y comentarios bastante duros sobre la inviabilidad de una Cataluña independiente, la supuesta pregunta trampa que se propone hacer en el referendo, sobre la inoportunidad de emprender ahora, en medio de una gran crisis económica, un proyecto tan complicado, y fue tachado de incoherente, de insolidario y se le recordó que a día de hoy cuenta con pocos (o ningún) aliados entre los Estados europeos.

El baño de realismo que se dio Mas en Bruselas no hizo más que corroborar que el proceso no será ni mucho menos un camino de rosas como lo pintan algunos independentistas. El líder nacionalista lo reconoció públicamente y expresó que él no vende arcadias ni paraísos. También dejó un par de apuntes, que podrían interpretarse como que cuando lleguen las dificultades en el proceso, que tiene su primera estación en las elecciones del 25 de noviembre, podría estar dispuesto a retocar las aspiraciones soberanistas.

Por un lado, en lo que respecta al referendo, el presidente de la Generalitat insistió en que la consulta se celebrará en los próximos cuatro años «sí o sí». Su intención es llegar a un acuerdo con el Gobierno central para que la consulta pueda convocarse bajo el amparo de las leyes españolas. Si no es posible el pacto con el Ejecutivo central, Mas recurriría a la ley catalana que el Parlamento autonómico debe aprobar en la próxima legislatura.

El Gobierno ya ha anunciado que podría impugnar la norma con un recurso ante el Constitucional, por lo que Mas buscaría amparo legal en la UE. Pero en el caso de que ninguna de las tres opciones fuera posible, contempla una cuarta posibilidad que consistiría en adelantar otra vez las elecciones catalanas, darles carácter plebiscitario y convocarlas en sustitución del referendo. «Hasta en el último momento, incluso se podría transformar una convocatoria electoral en un referendo, no descarto nada», expresó en la delegación de la Generalitat ante la UE, en una rueda de prensa ante una nutrida presencia de corresponsales extranjeros.

Mas tarde, en la conferencia que pronunció en el foro de debate Friends of Europe (?Amigos de Europa?), donde fue acorralado a preguntas y comentarios, el candidato convergente reconoció que podría verse obligado a replantearse el proceso si al final la UE determina que una Cataluña independiente tendría que quedarse fuera de la Unión y como consecuencia ponerse a la cola de los países aspirantes a entrar en el club. Mas no cree que esta posibilidad llegue a darse, incluso ni se la imagina, según dijo, porque considera que Europa está fundada sobre los pilares de la democracia y al final «no fallará» a Cataluña.

Además, afirmó que más importante que llegar a ser un Estado independiente es que los catalanes tengan el derecho a decidir por su futuro.