
«Este Verán ¡Quédate con nós!». Así es como desde la Casa de la Cultura de Valdoviño dan título a este proyecto cultural que se desarrollará a lo largo de los meses de julio, agosto y septiembre, y en el cual habrá cabida para exposiciones, cursos, proyecciones, festivales? Tres meses llenos de arte y cultura promocionados por Concello y Diputación. Dentro de este proyecto, el fotógrafo Roberto Marín participa con Vistas ao mar, en donde hace una selección entre sus últimos trabajos fotográficos entresacando aquellas imágenes relacionadas con Valdoviño y el paisaje de nuestras costas.
No hay duda que esta semana el tema marinero ha invadido nuestros pensamientos, más si cabe, debido a la botadura del buque australiano Adelaide, un barco enorme que se suma a los récords conseguidos por nuestros astilleros y del que también dio cuenta Roberto Marín durante su primera salida al mar. Pero el interés del autor va más allá de los barcos, de modo que podemos disfrutar de unas magníficas vistas de la playa de Valdoviño en donde la espuma blanca de las olas se funde con el color dorado de la arena al atardecer, por otro lado tan característico de esta parte de la costa. Siempre resulta un privilegio poder contemplar las prolongadas puestas de sol de finales de verano en el arenal de A Frouxeira, con el faro de Meirás presidiendo la escena a lo lejos, o el bravo oleaje que nos hace disfrutar de los paseos a lo largo de la línea del agua y que estas olas van marcando, dejando a penas una línea sutil como si un preciso dibujante la hubiera hecho desde el mar.
Dentro de estas fotos que Marín elige está una de las «hermanas» de la imagen con la consiguió el accésit por votación popular en el concurso de Ferrol da Ilustración, recordemos que se trataba de un trasatlántico cruzando entre castillos por la Ría de Ferrol, quiero referirme a ella por lo dificultoso e interesante que resulta la acción de seleccionar la mejor de las imágenes posibles, y descartar las peores claro, dentro de todas las que se hacen sobre un mismo tema. Al disparar, el fotógrafo lo hace con el convencimiento de que esa y no otra va a ser la buena, sin embargo a la hora del visionado las dudas inundan al creativo convirtiéndose el momento de la elección de La Imagen en un difícil y arduo momento. Pocas veces tenemos la oportunidad de poder ver las «descartadas» y en ellas reside algo del genio del artista, algo de su verdadera forma de fotografiar.
Crítica de Arte