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Apicultores de la Casa do Mel de Goente enseñaron a cien niños de Mugardos a elaborar trampas contra la velutina
24 oct 2015 . Actualizado a las 05:00 h.La batalla contra la avispa asiática necesita refuerzos y, en Mugardos, las aulas se han convertido en un buen lugar para reclutar a combatientes dispuestos a luchar contra la plaga. A iniciativa del Concello de Mugardos, dos apicultores de la Casa do Mel de Goente (As Pontes) visitaron ayer los colegios Unión Mugardesa y Santiago Apóstol para enseñar a los escolares a fabricar trampas artesanales para capturar a las reinas, justo ahora que ya falta poco para el período de hibernación. Cada ejemplar que se capture antes del invierno supondrá toda una victoria, ya que significará un avispero menos contra el que luchar en primavera, cuando las reinas despertarán de su letargo para formar nuevos nidos.
Tras explicar a los niños las principales diferencias entre la velutina y el avispón gallego (las invasoras son más pequeñas y tienen las puntas de las patas de color amarillo), Manuel Ferreiro e Isabel Goti, presidente y secretaria de la Casa do Mel, enseñaron a los niños a fabricar las trampas con dos botellas de plástico vacías. «Además de ser más caras, las comerciales no son tan efectivas, porque el orificio de entrada es demasiado grande y de esa forma se pueden colar también los avispones gallegos, algo que nos queremos, porque sabemos que los ejemplares de aquí atacan a las avispas asiáticas y, si los eliminamos, contribuimos a que la velutina gane terreno», advirtió Ferreiro.
Para fabricar las trampas, el apicultor explicó que, en el lateral de una de las botellas, hay que hacer un orificio de unos 7 milímetros -«para que pueda entrar en la avispa asiática, pero no el avispón»- y encajar en ese orificio la otra botella, que previamente se habrá cortado por la mitad, por el lado de la boquilla. Después no hay más que introducir en su interior alguna sustancia atrayente. En el mercado existen preparados que funcionan muy bien, pero también se pueden hacer en casa «mezclando un 40 % de cerveza negra, otro 40 % de vino blanco y un 20% de zumo de frutas, que puede ser de arándanos o de pera», según la receta del presidente de la Casa do Mel.
Una vez preparadas las trampas, los 96 alumnos que participaron en la actividad salieron de las aulas para colocarlos en los árboles de los alrededores de los dos colegios. Los de Unión Mugardesa los distribuyeron por la zona de La Rega y, los del Santiago Apóstol, por Monteirado.
Un reparto discutido
Manuel Ferreiro también puso en tela de juicio el sistema que está utilizando la Xunta para luchar contra la plaga de la avispa velutina. En concreto, el presidente de la Casa do Mel de Goente criticó la forma que se está haciendo el reparto de las 1.500 trampas que la Xunta ha anunciado que distribuirá entre los apicultores.
«No me gusta ese reparto porque se está haciendo por ayuntamientos, sin tener en cuenta los avisperos. Las trampas hay que colocarlas donde aparecieron los nidos: ¿de qué me vale a mí colocar un cebo en la punta del monte Caxado si ahí no ha aparecido ni un solo nido? En cambio, sí hay que ponerlos en el casco urbano de As Pontes, justo al lado del río, donde hemos encontrado hasta diez nidos», apuntaba ayer Ferreiro tras la charla que impartió en Mugardos.
Según explica este experto, dentro de la comarca los municipios más afectados por las llamadas avispas asesinas son todos los costeros, desde Mañón a Pontedeume.