Sanidade clausura el establecimiento y atribuye lo sucedido a la contaminación «cruzada» de varios alimentos
23 ago 2016 . Actualizado a las 08:03 h.La intoxicación alimentaria originada la pasada semana en un restaurante de Narón ha acabado con quince personas ingresadas en el Complejo Hospitalario Universitario de Ferrol (CHUF) por salmonelosis. Si el pasado jueves eran cinco las personas que habían requerido asistencia médica y el sábado solo dos permanecían ingresadas, fuentes oficiales de la Consellería de Sanidade elevaban el lunes las cifras y confirmaban las hospitalizaciones, algunas pendientes de recibir el alta. Además, informaron de que tras la inspección y los análisis practicados, se ha decretado la suspensión de la actividad en el mesón parrillada Montesol, donde comieron las personas intoxicadas.
Tras la investigación realizada por la Dirección Xeral de Saúde Pública, la Xunta ha informado de que la situación se debió a la «contaminación cruzada» de varios alimentos, atribuible a una «mala preparación» o «por manipulación indebida». En información recogida por Europa Press, se apunta además a que vendría motivada por «un manipulador portador» de la bacteria y por «malas prácticas higiénicas». Se descarta así que la situación obedeciese al mal estado de un único alimento. Y por tanto, se desecha la primera hipótesis apuntada, en la que se responsabilizaba de la intoxicación a la ingesta de ensaladilla rusa que se sirvió en el establecimiento, elaborada con productos frescos excepto la mayonesa, que era envasada, aunque se comprobó que no estaba caducada.
El local lleva cerrado al menos desde el pasado jueves, cuando cinco personas tuvieron que recibir asistencia médica en el servicio de urgencias del hospital ferrolano aquejadas de fuertes dolores abdominales, vómitos y mareos. Ese mismo día por la mañana, los servicios sanitarios de la Xunta se desplazaron hasta el establecimiento para revisar sus dependencias y donde tomaron muestras de distintos alimentos para analizarlas. En el restaurante, ubicado en la parroquia naronesa de Sedes, podía leerse el lunes en la puerta principal un cartel manuscrito en el que rezaba «Cerrado por unos días».