La renuncia de una concejala del equipo de gobierno del BNG complica aún más el mapa político local con cinco grupos
27 sep 2012 . Actualizado a las 09:21 h.Después de que la concejala de Asuntos Sociais del BNG anunciara esta semana que abandona el equipo de gobierno por «discrepancias internas» para pasar al grupo de los no adscritos, Mugardos está gobernado por tres concejales del Bloque en un Ayuntamiento que suma trece ediles. De esta forma vuelven a tener representación cinco grupos, al igual que sucedió tras las elecciones del 2007. En aquella ocasión eran los Independientes por Mugardos quienes obtuvieron el último concejal.
Cinco grupos para gobernar a poco más de 5.600 habitantes en un concello cuyas principales industrias están ligadas al sector marítimo, como la planta de gas de Reganosa y la empresa Forestal del Atlántico. El segundo sustento de la economía mugardesa es la pesca y a continuación está el turismo.
En plena crisis económica y con un nuevo grupo que tener en cuenta, la marcha del BNG local de la concejala Mónica Fernández ha supuesto un revuelo en el corazón político de Mugardos. Si antes el equipo de gobierno formado por cuatro ediles requería el apoyo de otros grupos, ahora su situación se debilita aún más.
Pilar Díaz, portavoz de IU, con tres ediles, la considera una «tránsfuga en toda regla, pues su decisión ha cambiado la mayoría elegida por los vecinos. Donde antes había mayoría entre BNG e IU, ahora ya no es así. Eso se llama transfuguismo».
Mónica Fernández se marchó alegando que el gobierno local estaba sometido a los intereses de IU. Sobre esto, la portavoz Pilar Díaz explica que «quizá sea ella la que está plegada a los intereses del PP. Debe hacer una reflexión sobre si su postura se acerca más al BNG o al PP».
«Pacto» con IU
Juan Domingo de Deus, portavoz de este último grupo, con cuatro concejales, estima que la marcha de Fernández es el resultado de la «crónica de una muerte anunciada». En su opinión, hace tiempo que «notamos que el gobierno local tiene un pacto con IU que nunca llegó a confirmar». Es evidente, dice, «que IU gobernaba Asuntos Sociais, pues es la cuarta concejala de esa área que se marcha». Este nuevo escenario político «afectará a Mugardos y no se merece esto».
Por último, Gabriel Bujones, portavoz del PSOE, entiende que la edila no ha hecho nada ilegal, «pero moralmente debería entregar su acta de concejala, pues se presentó por el programa del BNG. Si tiene problemas con el grupo, debe entregar su acta». En cualquier caso, «ahora el equipo de gobierno se enfrenta a una situación aún más débil, si cabe, que la que tenía antes».
El regidor, Xosé Fernández Barcia, explicó que la marcha de la edila se debía a la incapacidad de su hasta entonces compañera de «encaixar as críticas á súa xestión»» en el área de Asuntos Sociais.
También reconoce que, al igual que hasta ahora, a partir de este momento el BNG necesitará el apoyo de otros grupos para poner en marcha su gestión. Por delante tiene el proyecto de convertir el castillo de La Palma en un hotel de lujo, crear en Santa Lucía un centro de interpretación a raíz de las obras de Reganosa, activar un plan de empleo y presionar a la Xunta para que haga un auditorio en el cine Zárate.
Un «desastre»
La mayoría de los vecinos, por su parte, coinciden en que un concello tan atomizado casi siempre termina por perjudicar al pueblo. «Es un desastre, así se frenan muchas iniciativas», comenta José Martínez. «Hay muchos grupos para un pueblo tan pequeño, deberían unirse más y unir fuerzas», explica otra mujer.
Mientras prosigue la batalla política, los mugardeses reclaman que sus representantes se esfuercen por sacar el máximo partido a los puntos fuertes del municipio, conocido, entre otras cosas, por ofrecer unos exquisitos platos de pulpo.