María del Mar Sanjuán: «Tener que vigilar con una cámara es un fracaso de la institución educativa»

GALICIA

La profesora de Didáctica de la USC cree que su uso puede ayudar en casos de acoso, pero hay que regular bien por qué y cómo se utilizan
10 abr 2016 . Actualizado a las 05:00 h.María del Mar Sanjuán, profesora de Didáctica e Organización Escolar de la Universidade de Santiago, fue la coordinadora en Galicia del estudio sobre seguridad integral en los centros de enseñanza que se realizó en el 2012 y que analizaba, entre otras cosas, el uso de cámaras de videovigilancia, una opción que contempla el protocolo de protección de datos elaborado por Educación, aunque son los centros los que tienen la última palabra sobre la instalación de un sistema de videograbación.
-¿El uso de cámaras es positivo o negativo?
-Una de las cosas que hay que tener en cuenta es el uso que se está haciendo de esa videograbación, no el hecho de tener dispositivos. Habría que analizar por qué se están poniendo, cuál es la problemática qué intentan solventar o evitar, y yo creo que evitan y resuelven poco, pero sí dan información para que cuando hay problemas entre el alumnado pueda intervenir la policía sabiendo qué ocurre. Pero eso no acaba con la problemática en el centro educativo.
-¿No arreglan nada?
-En sí no resuelven. Resuelven otro tipo de pautas de convivencia que deben de ser establecidas a nivel educativo y organizativo del centro. Si un centro tiene un mal clima de convivencia una cámara no lo va a resolver. Por eso hay que pensar para qué se están poniendo. Se ponen para ayudar a las fuerzas de seguridad del Estado a ver qué está pasando. También hay que ver dónde se ponen las cámaras.
-La legislación dice que no se pueden colocar en zonas sensibles y un 9 % de los centros españoles reconoce que las ha instalado allí.
-A lo mejor justamente en donde pasan las cosas y donde no se deben de poner. La información que se graba es tremendamente sensible para el grabador y para el que es grabado. Es un arma de doble filo.
-Algunos reconocían que no había un responsable de las grabaciones.
-Tiene que haber un responsable de la custodia y de la visualización, porque puede haber registrado algún acto y que no se sepa. Un chico no va a denunciar, pero si tú lo estás viendo puedes entrar a intervenir.
-Habla de arma de doble filo.
-Sí, porque estás vulnerando la intimidad de las personas. Pero tienes el otro filo, que puede ser interesante, porque quizá estás grabando conductas no adecuadas para luego intervenir en ellas. Creo que tiene que haber una motivación para hacerlo, no poner indiscriminadamente cámaras en todas partes. Hablamos de protección de datos y hay muchas razones para no grabar. Todo esto requiere de una legislación concreta, de una regulación desde la Administración pero también desde el propio centro y de una justificación de por qué se ponen.
-¿Son proclives los padres y madres a poner cámaras?
-Sí, porque están viendo a través de esa cámara, les sirve de prolongación porque hay un intento de protección. Hay centros que le permiten tener acceso a ver lo que está haciendo el hijo. También hay padres y madres que no van a querer que se grabe. Son proclives sobre todo si hay problemáticas.
-Antes de instalar una cámara ¿habría que poner medidas educativas en marcha?
-Sí, pero eso lleva más tiempo. Los problemas de convivencia solo se resuelven con educación, ya sean de relación con la familia, entre alumnos, de interacción profesor-alumno o entre profesores. No hay otra forma. Con lo otro no estamos resolviendo, estamos apartando a quien da problemas.
-Es como poner una tirita.
-Tener que vigilar a las personas a través de una cámara porque no se pueden resolver los problemas con educación es un fracaso de la institución educativa. Me preocupan sobre todo los temas derivados del acoso.
-Que muchas veces no se ve.
-En ocasiones es muy sutil, muy sensible y es muy difícil acceder a la información sobre eso. Y muchas veces lo que faltan son pruebas. Es penoso que se esté abusando de alguien y que no haya pruebas o que las personas no quieran declarar. Ahí sí que podría ayudar una grabación, pero claro, ya estamos sospechando que hay algo de eso. ¿En centro normal pondría cámaras? No, si acaso fuera, como elemento disuasorio de la entrada de personas inadecuadas. Pero dentro, no. ¿Para grabar qué y a quién?