
El ya exregidor seguirá como concejal, pero sin áreas a su cargo
26 sep 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Aplausos. Ovación larga y cerrada. Como en las mejores tardes de toros. Ese fue el recibimiento que un grupo de vecinos brindó a Adolfo Gacio al saltar al peor de los ruedos posibles para un político. La arena de la dimisión ensangrentada por la detención, entrada en juzgado esposado e imputación de delitos graves como la prevaricación o el cohecho.
El trago era duro. Amargo. De ahí que no sobraran esos aplausos aderezados con gritos de «alcalde, alcalde» que no se cansaban de sonar en el salón de plenos de Boqueixón. No lo hicieron hasta que el propio Gacio mandó parar y empezó a leer su comunicado de renuncia a una alcaldía en la que ha estado sentado los últimos 21 años.
«Son total e absolutamente inocente dos cargos que se me imputan». Esa fue su primera frase. Porque lo que más le preocupa a Adolfo Gacio es que su dimisión pueda interpretarse como una admisión implícita de culpabilidad. «Todas e cada unha das contratacións administrativas do Concello de Boqueixón se axustan á legalidade. Nunca se primaron intereses de empresas e particulares, senon que sempre se velou polos intereses e beneficios do Concello e dos seus veciños», continuó, en referencia a la investigación de la adjudicación por 200.000 euros anuales a Sermasa (Vendex) del servicio de ayuda en el hogar.
Defendida su inocencia, cambio de tercio. «Maltratado», así se considera Adolfo Gacio por haber pasado 48 horas «detido e incomunicado» y por haber sido conducido a los juzgados de Lugo esposado «en discriminación con respecto a outros imputados que non sufriron ese trato vexatorio e ocasionaron serios perxuizos á miña imaxe». Y para evitar que esa mala imagen perjudique al PP, al que reiteró su «lealdade», decide marcharse. Es una ida edulcorada, porque seguirá como concejal de la corporación. Eso sí, sin áreas a su cargo «o eso espero», manifestó Gacio, que tampoco ha aclarado si seguirá percibiendo un sueldo del Ayuntamiento. «Todo eso aún está por ver», aseguró. Al igual que si la corrida acaba en muerte o indulto.
crónica adolfo gacio renuncia a la bastón de mando de boqueixón
El exregidor
quiere evitar que la mala imagen perjudique al PP