La ordenanza corrige una situación que provocaba numerosas quejas
07 ago 2014 . Actualizado a las 11:40 h.«Que ben, estaba pendente disto e teño que avisar aos meus clientes», dice Carme Seoane, la dueña de la clínica veterinaria Can Cat. Su alegría obedece a la entrada en vigor, dentro de quince días, de la nueva ordenanza del transporte público que permitirá llevar animales domésticos en los autobuses.
Las quejas que recibía en su consulta, y particularmente el caso de una señora mayor que lloró amargamente tras ser apeada de forma humillante de un autobús por llevar un gatito, dieron paso a una campaña (se recogieron 1.500 firmas) que acaba de culminar ahora con la posibilidad de transportar animales en el servicio público desde el día 19.
Hasta ahora solo podían viajar los invidentes con sus perros, pero la normativa modificada establece (artículo 35.4) que los pasajeros podrán acceder «con pequenos animais domésticos sempre que os seus donos os leven en cestas ou gaiolas axeitadas».
Además, las mascotas no pueden producir molestias a los restantes usuarios del autobús, lo que significa que sus dueños habrán de cuidar de que no hagan ruidos o de asearlos lo suficiente para que no produzcan mal olor.
Aunque considera el nuevo texto legal un avance notable, la alegría de Carme no es total, porque no podrán subir a los autobuses urbanos animales domésticos de mayor tamaño con su correspondiente correa, como en otras ciudades turísticas «que mostraron maior valentía». Cree que Santiago tendrá que dar también ese paso, «a ver se para o ano que vén». Muchos visitantes llegan a Compostela acostumbrados a una mejor atención en materia de transporte a los animales y se encuentran con las limitaciones de esta ciudad universal.
Por lo demás, eran muchos los clientes de las clínicas veterinarias que se quejaban porque no podían subir a los autobuses con sus mascotas, y en ese sentido el cambio de la ordenanza beneficiará a ciudadanos y consultas.
Pero también al propio transporte público. Carme Seoane está muy convencida, a tenor precisamente de las demandas que refleja la gente, de que «van a aumentar os usuarios dos autobuses, e iso venlle ben a Tussa, posto que descendeu o número de viaxeiros».
La ordenanza modificada corrige una contradicción legal, ya que hasta ahora no autorizaba el transporte de animales domésticos cuando existe otra ordenanza municipal, la de Posesión e Custodia de Animais, que sí autoriza ese transporte.