
Los enfrentamientos con la policía en el barrio en cuarentena de Monrovia, la capital del país, deja, al menos, cuatro heridos
21 ago 2014 . Actualizado a las 04:16 h.La presidenta de Liberia, Ellen Johnson-Sirleaf, ha declarado el toque de queda en el país desde las 21.00 hora local hasta las 6.00, para combatir la expansión del ébola en el país más afectado por el virus, donde han muerto, desde que surgiera el brote en marzo, 466 personas. «Desde el miércoles 20 de agosto, habrá un toque de queda», explicó Johanson-Sirleaf en un discurso a la nación pronunciado el martes y recogido este miércoles por la prensa local. Esta decisión se suma a la tomada a primeros de agosto de declarar el país en estado de emergencia para hacer frente al brote.
En otra de las medidas adoptadas, la presidenta decretó el cierre de todos los centros de ocio, incluidos los vídeoclubs, desde las 18.00 horas. Además, las autoridades han puesto en cuarentena los populosos barrios de West Point, en la capital, Monrovia, y Dolo Town, situado en el condado de Margibi, a una hora de la capital. «Esto significa que no habrá entradas ni salidas de estas áreas», asegura Johnson-Sirleaf. Esta decisión se ha tomado por la huida de un grupo de pacientes de un centro de aislamiento tras un saqueo. Aunque ya se han localizado a 20 enfermos, aún falta por localizar a otros 17.
Además, durante la jornada de este miércoles, este barrio ha registrado enfrentamientos. Los incidentes estallaron cuando la Policía acudió a evacuar a una representante del Estado que reside en West Point junto a su familia, levantando protestas de los habitantes que no pueden salir de la zona por la cuarentena por ébola. Tras usar gases lacrimógenos para dispersar a la multitud, los soldados abrieron fuego, hiriendo a cuatro personas, según las mismas fuentes.
Liberia pide la colaboración de los ciudadanos
La presidenta de Liberia, que ha pedido colaboración a los ciudadanos, las medidas «buscan salvar vidas y hacer los esfuerzos del Gobierno para combatir la enfermedad más efectivos y rápidos». La presidenta se felicitó por «algunos éxitos» en la lucha contra el brote del ébola, pero reconoció, visiblemente enfadada, que el país está lejos de haber controlado la extensión del virus debido a la negación del problema, la resistencia a abandonar los entierros tradicionales y a seguir los consejos de los médicos y el Gobierno.
Según el último recuento de la Organización Mundial de la Salud (OMS), desde el pasado marzo el ébola ha cobrado la vida de 1.229 personas y ha infectado a 2.240 en África Occidental.
El ébola, que se transite por contacto directo con la sangre y fluidos corporales de personas o animales infectados, causa hemorragias graves y puede tener una tasa de mortalidad del 90 %. Ésta es la primera vez que se identifica y se confirma una epidemia de ébola en África Occidental, pues hasta ahora siempre se habían producido en África Central.