La Comisión Europea exige explicaciones por el error de la puesta en órbita de los satélites Galileo
SOCIEDAD
Los expertos señalan a un fallo en la «fase superior» del cohete Fregat, encargado de la inyección de los satélites, y que los dejó a 6.000 kilómetros de su posición establecida
25 ago 2014 . Actualizado a las 21:48 h.La Comisión Europea (CE) exigió este lunes explicaciones «plenas» a Arianespace y a la Agencia Espacial Europea (ESA) por los problemas en el lanzamiento de dos satélites del futuro sistema europeo de posicionamiento Galileo, y les pidió un calendario y un plan de acción para corregir la situación. «Después de que fallara el viernes 22 de agosto la colocación en la órbita correcta, la CE ha pedido a Arianespace y a ESA que proporcionen todos los detalles del incidente, junto con un calendario y un plan de acción para corregir el problema», señaló la CE en un comunicado.
En concreto, los satélites 5 y 6 de Galileo, Doresa y Milena, se han quedado en una órbita elíptica a unos 17.000 kilómetros de altura, en lugar de la circular a 23.522 kilómetros desde donde se esperaba que pudieran operar a partir del próximo otoño. Es decir, un error de unos 6.000 kilómetros.
Aunque los especialistas evitaron formular hipótesis demasiado precisas sobre la causa del error, degún la información inicial proporcionada por el consorcio europeo responsable del lanzamiento y de la puesta en órbita de los dos satélites de Galileo, Arianaspace, el problema se produjo en la «fase superior» del cohete Fregat encargado de la inyección de los satélites y como resultado no fueron colocados en la órbita correcta, indicó el Ejecutivo comunitario. «Una anomalía se habría producido durante la fase de vuelo de la etapa superior Fregat, conduciendo a la colocación de los satélites en una órbita que no es conforme», aseguró Arianespace.
La CE participa en el comité de investigación establecido para identificar las causas del problema, que deberá presentar unas conclusiones preliminares en las dos primeras semanas de septiembre y elaborar medidas correctivas en Arianespace a fin de evitar que se repitan este tipo de incidentes en futuros lanzamientos. La ESA ha informado a la CE de que su centro de control en Darmstadt (Alemania) «tiene a estos dos satélites Galileo bajo control», pese a que no están en la posición orbital pretendida.
Una nave Soyuz despegó de la plataforma de lanzamiento cerca de Kurú en la Guayana francesa, el viernes a las 14.27 hora española, con una carga de 1,6 toneladas. Después de 3 horas y 48 minutos, el módulo superior Fregat se separó de los dos satélites Galileo pero, contrariamente a lo anunciado inicialmente, los colocó en una órbita errónea. Según el diario Le Monde, los norteamericanos habrían sido los primeros en percatarse de la posición equivocada -antes incluso que los europeos y los rusos- gracias al sistema de vigilancia del cielo desplegado por el Comando de defensa aeroespacial de América del Norte (Norad). El rotativo agrega, además, que la anomalía podría provocar un retraso de por lo menos seis meses en el programa Galileo, que se esperaba comenzaría a enviar orientaciones a partir de 2015.
Lanzamientos «desafortunado»
La Comisión «trabaja en estrecha colaboración con la ESA para maximizar las posibilidades de utilizar a los dos satélites como parte de la red Galileo», señaló. Además, ha creado un grupo de trabajo interno para supervisar la situación y para ello está en contacto con la ESA y Arianespace, que tendrán que presentar al comisario europeo de Industria y Emprendimiento, Ferdinando Nelli Feroci, en la primera semana de septiembre en Bruselas los resultados de sus conclusiones preliminares.
«El problema en el lanzamiento de dos satélites Galileo es muy desafortunado. La CE participará en una investigación de ESA para comprender las causas del incidente y verificar hasta qué punto los dos satélites podrían ser empleados en el programa Galileo», afirmó el comisario europeo. Nelli Feroci reiteró su «convicción de la importancia estratégica de Galileo, y confió en que el despliegue de la constelación de satélites continuará como previsto».
La constelación final de Galileo comprenderá 24 satélites que, según el calendario de la ESA, tendrían que estar listos en el 2017 y a los que se habrían de sumar seis de repuesto. Eso implica que en los próximos meses cuatro cohetes Soyuz tenían que lanzar dos satélites cada uno y, a partir del 2015, tres cohetes Ariane-5 se debían encargar de poner en órbita cuatro cada uno.
La inversión total, que corre a cargo de la Comisión Europea, es de 13.000 millones de euros, una cifra a la que se ha llegado tras numerosos ajustes presupuestarios en un proyecto que prevé dotar al Viejo Continente de un instrumento más perfeccionado para uso civil que el GPS estadounidense. Gracias a un posicionamiento con una precisión que ronda un metro (cinco para el GPS) y una señal con menos zonas de sombra, Galileo espera abrir el camino a nuevas aplicaciones profesionales de pago que abran la perspectiva a una rentabilización de la inversión, más incierta con este nuevo incidente.